Contar en el blog como mis adoradas chancletas se van convirtiendo en mujeres de fuerte carácter y personalidad tan indomable como potro del festival de Jesus Maria, puede ser una verdadera terapia para mi, algo así como: "mejor lo cuento a ver si me lo trago y lo convierto en ulcera estomacal!. Pero luego de haber padecido una casa en obra por el doble de tiempo del que se había estipulado conviviendo con albañiles, plomeros, electricistas, durleros y demás gremios, sumado al sumani diario de las chancle, mi fornido cuerpo dijo basta.
Y cuando los dolores no le hacían caso al paracetamol o a la crema "desatanudos" consideré la opción de ver al reumatologo, de entrada nomás me pidió rayos X de cuanta articulación aparece en el "Atlas de Anatomía" para después dar con un diagnóstico "mas o menos" acertado (no le tenia mucha fe).
Me tomé un día para hacer todas las placas solicitadas, y mientras escuchaba en la sala de rayos: "no respire.... ahora respire normalmente" pensaba que a la noche le haría señales a los aviones brillando en verde radiactivo.
Pero mi mente seguía inquieta, lo único que podía mover sin dolor, comencé, entonces, a buscar información sobre terapias alternativas que devolvieran movilidad a mis resquebrajadas articulaciones, hasta que el médico diera su veredicto; y como a veces sucede di con algo que podría catalogar como: "matar dos pájaros de un tiro" .... cumplir con un sueño postergado y de paso ayudar a mi cuerpo...
Entre emocionada, ansiosa y un poco "tullida" asistí a mi primera clase de Tai Chi y Qi Gong, no se, si fue el beneplácito de aprender estas técnicas, las ganas de ganarle al dolor, o la dulzura, simpatía y conocimiento de Karen ( la profe) que hace la clase muy amena, pero desde esa vez me sentí feliz y colmada, esta vez no de bizcochos de grasa, sino de energía.
Ya llevo un mes acostumbrando a que mi cerebro y mi cuerpo traten de convivir armónicamente y a lo que dice uno el otro obedece, cuesta, no es fácil, pero soy escorpiana de ley y los desafíos son para mi una forma de vida.
Ahora en casa saben que dos veces por semana tengo mi "happy hour" y que no hay sunami, tornado o Ragnarok que lo impida.
Buen Fin de Semana para vos....
viernes, 4 de abril de 2014
sábado, 22 de marzo de 2014
FIEBRE DE SABADO POR LA NOCHE
Después de una semana ajetreada, mis chancletas comienzan a "desconectarse" el viernes por la noche con alguna salida tranqui, para la mas chica alguna reunión de amigas; no digo pijamada por que ya está crecidita, pero es algo parecido, salvo que en vez de ver la trilogía de "Toy Story" masticando sin cesar pochoclo, "facebookean" y "Twittean" hasta que las primeras luces de la mañana aparecen, obviamente acompañado por el interminable cotorreo, lo que suele convertir, para mi, la noche en un auténtico aquelarre. La del medio prefiere hacer presencia en "Burger" con amigos y la mayor ya se presentó como socia vitalicia de un bar de la zona de Palermo llamado "El Álamo" donde tiene asistencia perfecta.
Pero el día, o mejor dicho la noche mas complicada es la del sábado, ya durante la tarde, mis centros energéticos comienzan a entrecruzarse y mi "kundalini" se convierte en un aparatoso nudo celta. Arrancamos con el famoso "que me pongo", para seguir con el típico "esto no te lo presto" y terminar con el agotador "maaa.... no tengo que ponerme".
La chancleta mayor, cansada de ver como las otras dos "saqueaban" su placard, decidió poner llave en su ausencia, la cual queda a mi cuidado.
Las dos menores a pesar de ser casi iguales en altura y peso distan una galaxia y media en cuanto a estilos, la menor abandonó su estilo hippie para meterse de lleno en "star" como si algo le faltara si no se pone brillos y la del medio paso de "Star" a estilo casual.
Entonces comienza en eterno ir y venir de una habitación a la otra, yo escucho el taconeo imparable desde la cocina (justo debajo de las habitaciones) y arranca el show.
Cuando hicimos las refacciones a la casa, se me paso por alto hacer las habitaciones "insonorizadas" con vidrios blindados, vivir en el centro de la manzana tiene ventajas, pero una de las contras en que es muy fácil convertirse en el culebrón del barrio.
Pero volviendo a las chancletas; al principio hurguetean entre sus ropas, al mismo modo que liquidación de temporada, mientras van descartando van tirando sobre la cama, entonces comienza el tour de un lado al otro a ver que encuentran y en cuanto hallan el "tesoro" buscado, viene la negociación, la discusión y en algunos caso el forcejeo, acompañado de un "esto me lo pongo yo".
Luego viene la pelea por el baño, por los cosméticos, por la "planchita" hasta que llega la hora de la partida, para la cual, la que suscribe ya tiene una contractura que abarca cuello y espada, y unas piernas dignas de una fisicoculturista, de tantas subidas y bajadas para tratar de poner orden y paz.
De pronto llega la calma, el silencio, la paz; los gatitos y el perro intentarán pelearse un rato mas, pero el sueño no se hace esperar y la casa es inundada por una oleada de tranquilidad y silencio, algo que mis oídos agradecen (y los vecinos también).
Pero el día, o mejor dicho la noche mas complicada es la del sábado, ya durante la tarde, mis centros energéticos comienzan a entrecruzarse y mi "kundalini" se convierte en un aparatoso nudo celta. Arrancamos con el famoso "que me pongo", para seguir con el típico "esto no te lo presto" y terminar con el agotador "maaa.... no tengo que ponerme".
La chancleta mayor, cansada de ver como las otras dos "saqueaban" su placard, decidió poner llave en su ausencia, la cual queda a mi cuidado.
Las dos menores a pesar de ser casi iguales en altura y peso distan una galaxia y media en cuanto a estilos, la menor abandonó su estilo hippie para meterse de lleno en "star" como si algo le faltara si no se pone brillos y la del medio paso de "Star" a estilo casual.
Entonces comienza en eterno ir y venir de una habitación a la otra, yo escucho el taconeo imparable desde la cocina (justo debajo de las habitaciones) y arranca el show.
Cuando hicimos las refacciones a la casa, se me paso por alto hacer las habitaciones "insonorizadas" con vidrios blindados, vivir en el centro de la manzana tiene ventajas, pero una de las contras en que es muy fácil convertirse en el culebrón del barrio.
Pero volviendo a las chancletas; al principio hurguetean entre sus ropas, al mismo modo que liquidación de temporada, mientras van descartando van tirando sobre la cama, entonces comienza el tour de un lado al otro a ver que encuentran y en cuanto hallan el "tesoro" buscado, viene la negociación, la discusión y en algunos caso el forcejeo, acompañado de un "esto me lo pongo yo".
Luego viene la pelea por el baño, por los cosméticos, por la "planchita" hasta que llega la hora de la partida, para la cual, la que suscribe ya tiene una contractura que abarca cuello y espada, y unas piernas dignas de una fisicoculturista, de tantas subidas y bajadas para tratar de poner orden y paz.
De pronto llega la calma, el silencio, la paz; los gatitos y el perro intentarán pelearse un rato mas, pero el sueño no se hace esperar y la casa es inundada por una oleada de tranquilidad y silencio, algo que mis oídos agradecen (y los vecinos también).
lunes, 3 de marzo de 2014
MALDITO CARNAVAL
Ya lo decía mi abuela: "tu espacio termina donde comienza el espacio de tu vecino" y con esto me enseñaba el famoso "no jodas si no querés que te jodan".
Pero cuantas veces hacemos caso omiso de viejas enseñanzas y olvidamos que, lo que nosotros disfrutamos a otros puede molestarles, y este es un concepto muy argentino: "hace lo que te gusta y si al vecino le molesta... que se la banque".
Y esto viene a colación del maldito carnaval, aja estas en lo cierto: detesto el carnaval, pero no ando por ahi tirando mala onda a quien lo disfruta, simplemente mantengo distancia, cosa que en la ciudad de Buenos Aires, desde hace algunos años es imposible en estas fechas.
Acá no se ven hermosas carrozas y comparsas bailando al son de estrepitosas melodías, nonononono... acá solo hay murgas callejeras que producen un terrible caos en el transito, por que durante los viernes, sábados y domingos de febrero, cortan parte de las avenidas mas importantes para mostrar un triste espectáculo de danzas grotescas y disfraces baratos, frente a un puñado de "fans"
Muchos que no participan de la fiesta en cuestión, y quieren movilizarse de los barrios periféricos de la ciudad al centro deben realizar largos recorridos por que las arterias principales están cortadas a causa del lamentable festejo. A ellos no les importa si te gusta o no, te lo tenes que bancar, es algo.... como se dice ahora: "nac&pop".
Pero lo de anoche (domingo) supero los limites de mi paciencia y por eso este post:
Vivo a solo 5 cuadras de la calle céntrica de mi barrio comencé a escuchar los tambores y una molesta vos amplificada por un micrófono (que tenia problemas muchos técnicos) mas o menos a las 3 o 4 de la tarde, eran ellos, los murgueros festejando su carnaval imaginé que para las 7 u 8 de la noche terminaría, pero la percusión siguió escuchándose en todos los rincones de mi casa hasta pasadas las 3 de la madrugada, claro uno piensa después de tantas horas el oído se acostumbra, pero te puedo asegurar que no hay nada mas tedioso que el interminable y desenfrenado golpeteo al bombo gigante.
Ellos felices por el carnaval, pero mi espacio fue invadido por lo grotesco, y eso me pone de pésimo humor.
Pero cuantas veces hacemos caso omiso de viejas enseñanzas y olvidamos que, lo que nosotros disfrutamos a otros puede molestarles, y este es un concepto muy argentino: "hace lo que te gusta y si al vecino le molesta... que se la banque".
Y esto viene a colación del maldito carnaval, aja estas en lo cierto: detesto el carnaval, pero no ando por ahi tirando mala onda a quien lo disfruta, simplemente mantengo distancia, cosa que en la ciudad de Buenos Aires, desde hace algunos años es imposible en estas fechas.
Acá no se ven hermosas carrozas y comparsas bailando al son de estrepitosas melodías, nonononono... acá solo hay murgas callejeras que producen un terrible caos en el transito, por que durante los viernes, sábados y domingos de febrero, cortan parte de las avenidas mas importantes para mostrar un triste espectáculo de danzas grotescas y disfraces baratos, frente a un puñado de "fans"
Muchos que no participan de la fiesta en cuestión, y quieren movilizarse de los barrios periféricos de la ciudad al centro deben realizar largos recorridos por que las arterias principales están cortadas a causa del lamentable festejo. A ellos no les importa si te gusta o no, te lo tenes que bancar, es algo.... como se dice ahora: "nac&pop".
Pero lo de anoche (domingo) supero los limites de mi paciencia y por eso este post:
Vivo a solo 5 cuadras de la calle céntrica de mi barrio comencé a escuchar los tambores y una molesta vos amplificada por un micrófono (que tenia problemas muchos técnicos) mas o menos a las 3 o 4 de la tarde, eran ellos, los murgueros festejando su carnaval imaginé que para las 7 u 8 de la noche terminaría, pero la percusión siguió escuchándose en todos los rincones de mi casa hasta pasadas las 3 de la madrugada, claro uno piensa después de tantas horas el oído se acostumbra, pero te puedo asegurar que no hay nada mas tedioso que el interminable y desenfrenado golpeteo al bombo gigante.
Ellos felices por el carnaval, pero mi espacio fue invadido por lo grotesco, y eso me pone de pésimo humor.
viernes, 14 de febrero de 2014
14 de febrero
No postear algunas líneas un 14 de febrero, sería una falta de respeto a las chicas de la generación del 60 y pico, melosamente románticas, expertas en el arte de los suspiros, idealistas, soñadoras, que en su adolescencia se convirtieron en garabateadoras de corazoncitos con una birome Bic en un viejo pupitre de escuela, que fueron asiduas lectoras de novelas románticas, las mas "naif" seguidoras de Poldy Bird y las mas "osadas" devorando a Corin Tellado, fieles seguidoras de las novelas de Migre.
Pero la tierra gira muy deprisa ahora y la modernidad nos puso fecha en el almanaque a las enamoradas del amor, y si bien no me parece justo, es lo que hay.
Y si sos corta de memoria, es otra fecha mas para agregar a la agenda, por que si se te olvida y a tu otra mitad no, puede dudar de tu amor, o creer que le importas un pito, o tal vez tengas que escuchar a cada rato: "che, que día es hoy?" hasta que entre idas y venidas, los chicos, la casa y el trabajo te acuerdes que algún comerciante pícaro le puso fecha al amor.
Para muchas es la fecha de, como diría mi abuela: "renovar los votos del amor" y los comerciantes aprovechan y tiñen de rojo pasión sus vidrieras, y ponen a la venta todo lo que sobro del 14 de febrero anterior, a ver si pueden salvar el mes con los tortolitos.
Y están las que esta fecha las llena de felicidad por tener compañero nuevo, las que lloran por que se les piantó el que tenían, y saben que la calle esta dura para reemplazos, están las solitarias, las conformistas, las envidiosas y las casadas o juntadas o emparejadas o acaranchadas. Este ultimo grupete es el frágil de memoria, es al que le cuesta asimilar que hay un santo que disfrazaron de cupido y que como todo santo de calendario tiene su día, pero entre tanto quilombo diario se te puede pasar.
A mi no me permitieron el olvido, mis hijas hace rato que vienen planificando regalitos o salidas, pero el colmo de los preparativos de la fecha en cuestión fue de mi hermana, que hace tres días paso por casa super emocionada para contar que había encargado en una pastelería el regalito para su media naranja: un cup cake (muy de moda en estos tiempos) gigante con una frase (y un precio de tres cifras jaja), pensé que con ese precio debe traer escrito un poema de Pablo Neruda o por lo menos los tres primeros capítulos del Kama Sutra, allá ella.
Decidí comprar un humilde y pequeño cup cake para la Joya, de su sabor preferido chocolate y en el centro una deliciosa crema sabor "bananita dolca", con su tipico copete de merengue y un corazón de azúcar. Me sorprendio cuando llego a casa, él tampoco lo había olvidado.
Que pases un hermoso día de San Valentín
Pero la tierra gira muy deprisa ahora y la modernidad nos puso fecha en el almanaque a las enamoradas del amor, y si bien no me parece justo, es lo que hay.
Y si sos corta de memoria, es otra fecha mas para agregar a la agenda, por que si se te olvida y a tu otra mitad no, puede dudar de tu amor, o creer que le importas un pito, o tal vez tengas que escuchar a cada rato: "che, que día es hoy?" hasta que entre idas y venidas, los chicos, la casa y el trabajo te acuerdes que algún comerciante pícaro le puso fecha al amor.
Para muchas es la fecha de, como diría mi abuela: "renovar los votos del amor" y los comerciantes aprovechan y tiñen de rojo pasión sus vidrieras, y ponen a la venta todo lo que sobro del 14 de febrero anterior, a ver si pueden salvar el mes con los tortolitos.
Y están las que esta fecha las llena de felicidad por tener compañero nuevo, las que lloran por que se les piantó el que tenían, y saben que la calle esta dura para reemplazos, están las solitarias, las conformistas, las envidiosas y las casadas o juntadas o emparejadas o acaranchadas. Este ultimo grupete es el frágil de memoria, es al que le cuesta asimilar que hay un santo que disfrazaron de cupido y que como todo santo de calendario tiene su día, pero entre tanto quilombo diario se te puede pasar.
A mi no me permitieron el olvido, mis hijas hace rato que vienen planificando regalitos o salidas, pero el colmo de los preparativos de la fecha en cuestión fue de mi hermana, que hace tres días paso por casa super emocionada para contar que había encargado en una pastelería el regalito para su media naranja: un cup cake (muy de moda en estos tiempos) gigante con una frase (y un precio de tres cifras jaja), pensé que con ese precio debe traer escrito un poema de Pablo Neruda o por lo menos los tres primeros capítulos del Kama Sutra, allá ella.
Decidí comprar un humilde y pequeño cup cake para la Joya, de su sabor preferido chocolate y en el centro una deliciosa crema sabor "bananita dolca", con su tipico copete de merengue y un corazón de azúcar. Me sorprendio cuando llego a casa, él tampoco lo había olvidado.
Que pases un hermoso día de San Valentín
domingo, 9 de febrero de 2014
ESTADO PARANOICO
Todo el mundo por estas latitudes tiene miedo, vemos caras y situaciones sospechosas en todas partes y a cada paso, nadie se salva de una mirada escrutadora.
Hace algunas noches mi chancleta del medio salió con amigos, fueron a cenar, como estaba agradable y la charla era interesante, mientras caminaban hacia casa, hicieron un alto en el camino sobre una de las avenidas mas pintoresca del barrio, que fue embellecida por el gobierno de la ciudad colocando en el medio un bulevar lleno de plantas y bancos, sin tener en cuenta el caos vehicular que semejante lifting le haría a la arteria, pero ese es otro tema.
Se acomodaron en dos bancos enfrentados, mientras, sin molestar a nadie charlaban y se reian. En un momento dado gran despliegue policial: tres patrulleros con sus brillantes luces azules (capaces de enceguecer a una lombriz), uno de los patrullero se detiene frente a los chicos, se bajan dos oficiales, los otros coches siguen de patrulla.
Los chicos se miraron sorprendidos y un poco preocupados.
"Buenas noches chicos, documentos".
Los chicos muestran documentos.
"Hubo un llamado de que están haciendo ruidos molestos" (oficial1)
"No oficial, estamos charlando, no molestamos a nadie, ni siquiera hacemos ruido"
"Tienen estupefacientes encima?" (oficial1) - a eso llamo yo: ir directo al grano.
No - considero poco creíble que si alguno de los chicos hubiese tenido en ese momento alguna "droga peligrosa" encima diera un paso al frente y vaciara sus bolsillos.
"Alguna otra droga?" (oficial2)
No
"Tomaron alcohol? (oficial1)
No
Y mientras el oficial 2 se acomodaba su chaleco antibalas agregó:
"Lo que pasa es que la gente ve muchas películas norteamericanas y se llenan la cabeza de ideas".
Los chicos disimularon sus risas al comentario.
Y mientras el oficial 1 asentía al comentario de su compañero, dijo:
"Últimamente nos llaman a cada rato, hasta los gatos que caminan por los techos son sospechosos".
Concluida esta confusa conversación, los uniformados saludaron y siguieron su patrullaje.
Los chicos luego de reirse un rato del dialogo desopilante, siguieron su camino.
Pasan cosas terribles en esta loca ciudad, roban todo el tiempo, matan a cada rato, todos estamos paranoicos, y es común que un grupo de tres o cuatro chicos sentados en un lugar público sean confundidos con una peligrosa patota.
Hace algunas noches mi chancleta del medio salió con amigos, fueron a cenar, como estaba agradable y la charla era interesante, mientras caminaban hacia casa, hicieron un alto en el camino sobre una de las avenidas mas pintoresca del barrio, que fue embellecida por el gobierno de la ciudad colocando en el medio un bulevar lleno de plantas y bancos, sin tener en cuenta el caos vehicular que semejante lifting le haría a la arteria, pero ese es otro tema.
Se acomodaron en dos bancos enfrentados, mientras, sin molestar a nadie charlaban y se reian. En un momento dado gran despliegue policial: tres patrulleros con sus brillantes luces azules (capaces de enceguecer a una lombriz), uno de los patrullero se detiene frente a los chicos, se bajan dos oficiales, los otros coches siguen de patrulla.
Los chicos se miraron sorprendidos y un poco preocupados.
"Buenas noches chicos, documentos".
Los chicos muestran documentos.
"Hubo un llamado de que están haciendo ruidos molestos" (oficial1)
"No oficial, estamos charlando, no molestamos a nadie, ni siquiera hacemos ruido"
"Tienen estupefacientes encima?" (oficial1) - a eso llamo yo: ir directo al grano.
No - considero poco creíble que si alguno de los chicos hubiese tenido en ese momento alguna "droga peligrosa" encima diera un paso al frente y vaciara sus bolsillos.
"Alguna otra droga?" (oficial2)
No
"Tomaron alcohol? (oficial1)
No
Y mientras el oficial 2 se acomodaba su chaleco antibalas agregó:
"Lo que pasa es que la gente ve muchas películas norteamericanas y se llenan la cabeza de ideas".
Los chicos disimularon sus risas al comentario.
Y mientras el oficial 1 asentía al comentario de su compañero, dijo:
"Últimamente nos llaman a cada rato, hasta los gatos que caminan por los techos son sospechosos".
Concluida esta confusa conversación, los uniformados saludaron y siguieron su patrullaje.
Los chicos luego de reirse un rato del dialogo desopilante, siguieron su camino.
Pasan cosas terribles en esta loca ciudad, roban todo el tiempo, matan a cada rato, todos estamos paranoicos, y es común que un grupo de tres o cuatro chicos sentados en un lugar público sean confundidos con una peligrosa patota.
miércoles, 29 de enero de 2014
BASTA DE PLANES PARA MI
Esto del Karma me supera, podes creer que cada vez que planeo algo con anticipación, cuidando todos los detalles para que salga pipi-cucu,..... prácate!!!! recibo un ataque furtivo del Olimpo, y a la mierda la organización.
Después de haber vivido en una casa-obra, se fueron juntando cachivaches y restos de obras para descartar, utilicé el servicio del polifacético 147, para coordinar el retiro de "restos de obra", pero nunca se diganron a pasar. Me dejaron con las ganas de hablar maravillas del dichoso numerito..
Decidí entonces "asociarme" con mi hermana y vecina, que sufre de periodos de acumulación y también tenía porquerías que tirar, para pedir un volquete de obra, y sacarnos de encima todo lo que molestaba.
Como me faltaban algunos arreglitos, esperamos para sacar el mejor provecho al armatoste. Cuando ya era suficiente cantidad, fuimos acomodando todo en el pasillo de entrada, que en poco tiempo se convirtió en algo así como un campo traviesa.
Ofrecí a mi amigo el barrendero un trabajito extra para él y un compañero, para cargar el volquete, acordamos hacerlo hoy martes.
Pedí telefonicamente el volquete el día lunes, y tuve que intercambiar algunas palabrotas con la vecina que se empeña en estacionar su auto en la puerta de mi casa, para que despejara el espacio para el contenedor.
El martes ya arrancamos con pie izquierdo, (al mejor estilo Chechu), lluvia imparable, me asome a la puerta pude ver esa enorme palangana metálica llenándose de agua. Al ratito llegan los barrenderos que se encargarían de sacar todo, llovía, pero estaban dispuestos a realizar el trabajo. Bien, la cosa parecía mejorar. Solo había que esperar a que la lluvia cesara.
Y la lluvia cesó y los muchachos empezaron el trabajo, pero en el mismo momento que cargaron la primera bolsa de escombros, comenzó a llover, esta vez de manera intensa, mas bien, un mini diluvio (mi karma dice: nunca planees nada, seguro sale mal) para acelerar la cosa mi hermana y yo ayudamos, empapándonos hasta los huesos.
Como no podía ser de otra manera unos minutos después de haber terminado, no solo dejo de llover, sino que asomaron unos tímidos rayos de sol (me cacho en diez).
Pero la cosa no terminó ahí, durante la tarde pasaron los "pseudo cartoneros", esos tipos que les encanta revolver la basura, desparramarla por todas partes y no llevar nada. De mas esta decirte el desastre que hicieron con mi volquete lleno de porquerías, prácticamente lo vaciaron sobre la vereda.
Sentí que un demonio maligno se apoderaba de mi, mientras puteaba en arameo, sin darme cuenta volví a poner todo en su lugar. Entré a casa hecha una furia, le puse la correa a Simón (mi cachorro de 6 meses, incapaz de asustar a una mosca) y monte guardia durante unas horas en compañía de mi hermana y su perro.
Cada vez que algún muchachote se arrimaba al contenedor con intenciones de hurguetear, lo invitábamos a seguir su camino. Nadie se iba acercar al "precioso botín".
Después de haber vivido en una casa-obra, se fueron juntando cachivaches y restos de obras para descartar, utilicé el servicio del polifacético 147, para coordinar el retiro de "restos de obra", pero nunca se diganron a pasar. Me dejaron con las ganas de hablar maravillas del dichoso numerito..
Decidí entonces "asociarme" con mi hermana y vecina, que sufre de periodos de acumulación y también tenía porquerías que tirar, para pedir un volquete de obra, y sacarnos de encima todo lo que molestaba.
Como me faltaban algunos arreglitos, esperamos para sacar el mejor provecho al armatoste. Cuando ya era suficiente cantidad, fuimos acomodando todo en el pasillo de entrada, que en poco tiempo se convirtió en algo así como un campo traviesa.
Ofrecí a mi amigo el barrendero un trabajito extra para él y un compañero, para cargar el volquete, acordamos hacerlo hoy martes.
Pedí telefonicamente el volquete el día lunes, y tuve que intercambiar algunas palabrotas con la vecina que se empeña en estacionar su auto en la puerta de mi casa, para que despejara el espacio para el contenedor.
El martes ya arrancamos con pie izquierdo, (al mejor estilo Chechu), lluvia imparable, me asome a la puerta pude ver esa enorme palangana metálica llenándose de agua. Al ratito llegan los barrenderos que se encargarían de sacar todo, llovía, pero estaban dispuestos a realizar el trabajo. Bien, la cosa parecía mejorar. Solo había que esperar a que la lluvia cesara.
Y la lluvia cesó y los muchachos empezaron el trabajo, pero en el mismo momento que cargaron la primera bolsa de escombros, comenzó a llover, esta vez de manera intensa, mas bien, un mini diluvio (mi karma dice: nunca planees nada, seguro sale mal) para acelerar la cosa mi hermana y yo ayudamos, empapándonos hasta los huesos.
Como no podía ser de otra manera unos minutos después de haber terminado, no solo dejo de llover, sino que asomaron unos tímidos rayos de sol (me cacho en diez).
Pero la cosa no terminó ahí, durante la tarde pasaron los "pseudo cartoneros", esos tipos que les encanta revolver la basura, desparramarla por todas partes y no llevar nada. De mas esta decirte el desastre que hicieron con mi volquete lleno de porquerías, prácticamente lo vaciaron sobre la vereda.
Sentí que un demonio maligno se apoderaba de mi, mientras puteaba en arameo, sin darme cuenta volví a poner todo en su lugar. Entré a casa hecha una furia, le puse la correa a Simón (mi cachorro de 6 meses, incapaz de asustar a una mosca) y monte guardia durante unas horas en compañía de mi hermana y su perro.
Cada vez que algún muchachote se arrimaba al contenedor con intenciones de hurguetear, lo invitábamos a seguir su camino. Nadie se iba acercar al "precioso botín".
lunes, 20 de enero de 2014
Hola!!! tanto tiempo......
Hace rato que no que tintineo sobre el teclado para postear en mi
viejo y querido blog, no lo abandoné, simplemente mute, probé otras
cosas y me redescubrí.
Estoy aceptando que las chancletas han desplegado sus alas y en sus vuelos ya van solitas, pase a ser de “mami” a “vieja metida” , a la mierda como duele al principio, pero le vi el lado positivo y dije: llego mi tiempo de disfrute personal, así que de a poco voy desempolvando todo lo postergado, todo lo mio y solo mio.
Me di cuenta de que puedo transformar, maquina de coser mediante, un trozo de tela en algo bonito, y como buena escorpiana, explote esa faceta oculta por un maremoto de cosas que se arremolinan en mi pobre cerebro. Las chancletas me animaron a dar a conocer mi nuevo hobby y a pesar de que siempre me moví bajo un manto de “perfil bajo” deje que publicaran fotos Aqui
También descubrí que puedo hacerme cargo de unas cuantas plantas, y adornar mi patio con tonalidades de verdes, sin morir en el intento, así que conseguí macetas las pinte y aun las estoy decorando, como para darle el “toque de Chechu”, mientras selecciono que les pongo dentro. Y con muchas ganas y esfuerzo estoy transformando un simple patio en un rinconcito para "moi".
Deje que otro se ocupe del progreso tecnológico en casa y me puso contenta sentirme una “analfabeta 2.0”, como no se nada, otro tiene que salir corriendo cuando algo falla, me quede con mi viejo celu (por las dudas) y no me preocupa que mi compu me acompañe en este viaje por la madurez y se ponga lenta y perezosa.
Y mientras la compu descansa su siesta yo salgo a dar entusiastas caminatas acompañada por Simón, nuestro nuevo integrante de la familia, un dulce y travieso cachorrón rescatado por una de mis chancletas de un triste final. Si bien mis días están bastante embarullados, de a poco nos vamos entendiendo y disfrutamos nuestro tiempo juntos. Por que yo sabia que el “se puede quedar??” y el “nos vamos a ocupar de él” iban a quedar pronto en el olvido.
Pero a pesar de los cambios, las cosas siguen pasando y si bien al principio enojan o duelen, en cuanto pasan y se suavizan son fáciles de escribir, así que tengo algunas historias para contarte.
Estoy aceptando que las chancletas han desplegado sus alas y en sus vuelos ya van solitas, pase a ser de “mami” a “vieja metida” , a la mierda como duele al principio, pero le vi el lado positivo y dije: llego mi tiempo de disfrute personal, así que de a poco voy desempolvando todo lo postergado, todo lo mio y solo mio.
Me di cuenta de que puedo transformar, maquina de coser mediante, un trozo de tela en algo bonito, y como buena escorpiana, explote esa faceta oculta por un maremoto de cosas que se arremolinan en mi pobre cerebro. Las chancletas me animaron a dar a conocer mi nuevo hobby y a pesar de que siempre me moví bajo un manto de “perfil bajo” deje que publicaran fotos Aqui
También descubrí que puedo hacerme cargo de unas cuantas plantas, y adornar mi patio con tonalidades de verdes, sin morir en el intento, así que conseguí macetas las pinte y aun las estoy decorando, como para darle el “toque de Chechu”, mientras selecciono que les pongo dentro. Y con muchas ganas y esfuerzo estoy transformando un simple patio en un rinconcito para "moi".
Deje que otro se ocupe del progreso tecnológico en casa y me puso contenta sentirme una “analfabeta 2.0”, como no se nada, otro tiene que salir corriendo cuando algo falla, me quede con mi viejo celu (por las dudas) y no me preocupa que mi compu me acompañe en este viaje por la madurez y se ponga lenta y perezosa.
Y mientras la compu descansa su siesta yo salgo a dar entusiastas caminatas acompañada por Simón, nuestro nuevo integrante de la familia, un dulce y travieso cachorrón rescatado por una de mis chancletas de un triste final. Si bien mis días están bastante embarullados, de a poco nos vamos entendiendo y disfrutamos nuestro tiempo juntos. Por que yo sabia que el “se puede quedar??” y el “nos vamos a ocupar de él” iban a quedar pronto en el olvido.
Pero a pesar de los cambios, las cosas siguen pasando y si bien al principio enojan o duelen, en cuanto pasan y se suavizan son fáciles de escribir, así que tengo algunas historias para contarte.
domingo, 4 de agosto de 2013
EL MARIDAJE PERFECTO: BUENOS VINOS, PLATOS GOURMET Y AMIGOS
Otra salida para agendar en el diario del buen vivir.
Hacía mucho tiempo que no sacaba a
ventilar mi osamenta en una noche fría de este invierno raro y
esquivo, pero tomé coraje y sin pensarlo dos veces me deje llevar
por la noble invitación.
Y no era para menos, la vinoteca de
Ivana y Gonzalo “ Rincón de Cuyo” le dio un giro con valor
agregado al deleite de los buenos vinos: cenas gourmet temáticas de
la mano de la chef Miriam Noverasco.
Ya en varias oportunidades mi hermana
me había pedido que la acompañe, pero mi gusto por las comidas es
acotado a una mínima expresión y padezco de una notable cobardía a
incorporar sabores nuevos.
El menú ameritaba cantar presente:
“Noche de sabores yankys”, cuando uno piensa en los americanos
del norte no puede dejar de asociarlos a hamburguesas, papas fritas y
cervezas, pero siempre hay algo mas que sorprende para bien...
La noche comenzó con una recepción,
como siempre relajada y alegre, una copa de bienvenida de mi vino favorito un Viognier de la Finca La Soñada, (ya el nombre lo
dice todo) y mini panchitos con panes caseros. Poco a poco fueron
llegando los comensales, la mayoría de ellos ya se conocían de las
degustaciones anteriores. Y una vez todos reunidos, sin preámbulos
comenzó la cena.
La entrada: Scrambled Eggs, huevos
revueltos con cebolla picada (imperceptible) y trocitos de panceta
sobre una rodaja de pan tostado, al ver esa presentación sentí un
poquito de vergüenza al pensar en mis simplones huevos revueltos
crepitando en la sartén. Este plato fue acompañado de un Syrah “Angela Corado” de la cava Emilio Ferrer, del cual
solo puedo comentar sobre la opinión de los demás comensales:
excelente!!, yo permanecí fiel al Viognier.
El plato principal fue el gran
participante de la noche: American Beef with Potato Tower y acá si
te voy a sorprender ya que la salsa que acompañaba este plato, tenía
como ingrediente principal Coca Cola, (si, la reina de las gaseosas; por fin encontré una buena excusa para tener una botella en la
heladera) mayonesa y mostaza. Una combinación tan extraña como
exquisita, acompañada del Malbec Reserva “Angela
Corado” un vino muy preciado por los presentes, pude notar que varios entrecerraban los ojos a modo de mágico ensueño cuando el
vino danzaba en su paladar.
Y entre charlas, aplausos y sorteos, llegamos al
postre, que como buena golosa, es mi parte preferida de las comidas:
Cupcake de chocolate adornado con un malvavisco y en el corazón una cereza, sobre salsa de chocolate, acompañado de café y una copita de naranchelo, a modo de broche de oro para culminar la noche.
Y como decía mi abuela “pancita llena, corazón contento”, nos fuimos silbando bajito.
Hasta la próxima!!!!
domingo, 28 de julio de 2013
HOLA, ESTAS AHI?
Ya es sabido que los argentinos morimos por la tecnología, siempre tratamos de ser los primeros en adquirir cuanta boludes tecnológica salga al mercado, incluso formamos parte de una lista de espera a fin de obtener, con suerte, lo último de lo último, que entra con cuenta gotas por aduana. Esto no estaría mal si las cosas se hicieran como corresponde, ya que somos compradores compulsivos de tecnología de un mundo avanzado en un paìs donde todo parece ir marcha atrás.
Y así, con sacrificio, nos embarcamos en la compra de esa compu "all in one" rápida como una saeta, llena de fantásticas aplicaciones para usar "on line", pero resulta que tenemos una conexión a Internet que pagamos por 30 megas y en realidad navegamos a velocidad de buey, incluso hace recordar a la vieja época del dial up, lo que convierte nuestro juguete tecnológico en un Karting a pedal modelo 1970. Pero eso no nos desalienta y seguimos embarcados en el Jet del futuro.
Y en nuestro living, a modo de un cuadro de Dali, luce embelleciendo las paredes, esa pantalla (bien grandota) que no solo permite ver las novelas de la tarde en tamaño XXL, sino, que cuentan con una definición que se logran ver las imperfecciones del maquillaje de los actores. Pero cuando llega la hora de sacarle provecho al aparato resulta que: Los programas son un bodrio, las pelis archirrepetidas, o son "remakes" de viejos éxitos, y repiten, repiten, repiten hasta el cansancio. Entonces como la tele, gracias a esa tecnología que nos emputece, nos permite conectarnos al mundo a traves de internet, e ingresar al maravilloso universo de las "APP", nos encontramos con que: lo bueno es pago, lo gratis es muy malo, o esta en otro idioma, o simplemente no sirve ni para distraernos, entonces elegimos los sitios pagos que ofrecen un "sinfín" de películas y series de todo tipo: de las buenas, de las nuevas, de las que no pudimos ver, y sin pensarlo dos veces, tarjeteamos la suscripción, pero al cabo de un tiempo, notamos que el sitio no se actualiza tal como prometió, y la calidad comienza a bajar, los "estrenos" generalmente son producciones coreanas de escaso presupuesto, series en blanco y negro de la época de las risas grabadas, cine mexicano con una trama que se repite hasta el hartazgo: adolescentes problematicas que no se les entiende un corno lo que dicen. El televisor de altísima tecnología termina por convertirse en una elegante pantalla para ver como actores de cuarta se zambullen en una pileta.
La tecnología también nos permite estar comunicados con teléfonos que hacen de todo menos comunicarte, claro es facil de entender son telefonos del primer mundo en un lugar donde todo es viejo, obsoleto y donde nos venden servicios que jamas nos podràn brindar, pero no importa, por que cuando vemos los comerciales de lo nuevo, sentimos ese cosquilleo en la panza y solo pensamos: "Lo quiero", entonces volvemos a sacarle chispas al plástico que acarrea las cuotas de la "All in One", la Tablet, el Smart tv, para darle un cierre a modo de bloqueo con la compra de un Smart fone que apenas nos entra en la mano, pero que nos permite estar a un paso del mundo con todas las "APP" que trae incorporadas, salvo por un pequeño inconveniente, nuestras compañias de celulares se encuentran en el "cenozoico" del mundo tecnológico, con lo cual el esplendido aparatito que compraste con el sudor de tu frente solo sirve para jugar al "Candy Crash" siempre y cuando puedas acceder a una wifi decente. Y para comunicarte llevas a todas partes el viejo, fiel y querido Nokia.
En mi caso personal te cuento que me manejo por la vida de la mano de un blackberry viejito y mi compañía es Claro, lo uso solo para estar comunicada con las chancletas, la mayoría de las veces tiendo a desesperarme por no encontrar la manera de saber de ellas cuando se demoran en regresar mas de lo previsto:
- en casa no tengo señal, (jamas la tuve ni la tendré) así que si debo comunicarme llamo desde el de línea
- el BBM (mensajería de blackberry) funciona siempre y cuando haya viento a favor y ambas partes en intentar comunicarse tengan señal en donde se encuentren.
- el Wats Up se desactualiza cada dos por tres y la versión que te quiere instalar es paga.
- el bluetooth, esa maravilla azul, que me permite usar mi celu mientras manejo, a modo de manos libres es solo una utopía, ya que nunca termina de "conectar".
Seamos realistas y menos boludos, no nos dejemos encandilar por juguetes que en vez de solucionarnos las comunicaciones, las convierten en una autentica pesadilla. Volvamos a lo nuestro, aquellos simpáticos mamotretos naranjas llamados "teléfonos públicos" que funcionaban a "cospeles", uno en cada esquina y santo remedio para mi.
Y así, con sacrificio, nos embarcamos en la compra de esa compu "all in one" rápida como una saeta, llena de fantásticas aplicaciones para usar "on line", pero resulta que tenemos una conexión a Internet que pagamos por 30 megas y en realidad navegamos a velocidad de buey, incluso hace recordar a la vieja época del dial up, lo que convierte nuestro juguete tecnológico en un Karting a pedal modelo 1970. Pero eso no nos desalienta y seguimos embarcados en el Jet del futuro.
Y en nuestro living, a modo de un cuadro de Dali, luce embelleciendo las paredes, esa pantalla (bien grandota) que no solo permite ver las novelas de la tarde en tamaño XXL, sino, que cuentan con una definición que se logran ver las imperfecciones del maquillaje de los actores. Pero cuando llega la hora de sacarle provecho al aparato resulta que: Los programas son un bodrio, las pelis archirrepetidas, o son "remakes" de viejos éxitos, y repiten, repiten, repiten hasta el cansancio. Entonces como la tele, gracias a esa tecnología que nos emputece, nos permite conectarnos al mundo a traves de internet, e ingresar al maravilloso universo de las "APP", nos encontramos con que: lo bueno es pago, lo gratis es muy malo, o esta en otro idioma, o simplemente no sirve ni para distraernos, entonces elegimos los sitios pagos que ofrecen un "sinfín" de películas y series de todo tipo: de las buenas, de las nuevas, de las que no pudimos ver, y sin pensarlo dos veces, tarjeteamos la suscripción, pero al cabo de un tiempo, notamos que el sitio no se actualiza tal como prometió, y la calidad comienza a bajar, los "estrenos" generalmente son producciones coreanas de escaso presupuesto, series en blanco y negro de la época de las risas grabadas, cine mexicano con una trama que se repite hasta el hartazgo: adolescentes problematicas que no se les entiende un corno lo que dicen. El televisor de altísima tecnología termina por convertirse en una elegante pantalla para ver como actores de cuarta se zambullen en una pileta.
La tecnología también nos permite estar comunicados con teléfonos que hacen de todo menos comunicarte, claro es facil de entender son telefonos del primer mundo en un lugar donde todo es viejo, obsoleto y donde nos venden servicios que jamas nos podràn brindar, pero no importa, por que cuando vemos los comerciales de lo nuevo, sentimos ese cosquilleo en la panza y solo pensamos: "Lo quiero", entonces volvemos a sacarle chispas al plástico que acarrea las cuotas de la "All in One", la Tablet, el Smart tv, para darle un cierre a modo de bloqueo con la compra de un Smart fone que apenas nos entra en la mano, pero que nos permite estar a un paso del mundo con todas las "APP" que trae incorporadas, salvo por un pequeño inconveniente, nuestras compañias de celulares se encuentran en el "cenozoico" del mundo tecnológico, con lo cual el esplendido aparatito que compraste con el sudor de tu frente solo sirve para jugar al "Candy Crash" siempre y cuando puedas acceder a una wifi decente. Y para comunicarte llevas a todas partes el viejo, fiel y querido Nokia.
En mi caso personal te cuento que me manejo por la vida de la mano de un blackberry viejito y mi compañía es Claro, lo uso solo para estar comunicada con las chancletas, la mayoría de las veces tiendo a desesperarme por no encontrar la manera de saber de ellas cuando se demoran en regresar mas de lo previsto:
- en casa no tengo señal, (jamas la tuve ni la tendré) así que si debo comunicarme llamo desde el de línea
- el BBM (mensajería de blackberry) funciona siempre y cuando haya viento a favor y ambas partes en intentar comunicarse tengan señal en donde se encuentren.
- el Wats Up se desactualiza cada dos por tres y la versión que te quiere instalar es paga.
- el bluetooth, esa maravilla azul, que me permite usar mi celu mientras manejo, a modo de manos libres es solo una utopía, ya que nunca termina de "conectar".
Seamos realistas y menos boludos, no nos dejemos encandilar por juguetes que en vez de solucionarnos las comunicaciones, las convierten en una autentica pesadilla. Volvamos a lo nuestro, aquellos simpáticos mamotretos naranjas llamados "teléfonos públicos" que funcionaban a "cospeles", uno en cada esquina y santo remedio para mi.
martes, 9 de abril de 2013
QUE TE GARUE FINITO
Esta frase es la que se podía leer
entre lineas por parte de los operadores de Edesur, luego de la
tormenta que el martes pasado dejo sin luz gran parte del oeste y
norte de la ciudad. El 08003333787 se convirtió primero en una linea
de informe por falta de suministro, mas tarde en receptor de los mas
variados improperios para terminar solo en atención al posible
suicida.
Mi casa,como muchas de la zona, se vio
afectada con el suministro de energía eléctrica. Uno puede entender que con
semejante diluvio haya algún que otro corte, mas que nada por
seguridad debido a que muchas casas se convirtieron en galochas.
En mi caso, ya acostumbrada a estos
menesteres, sucedió así: La Joya me despertó a las 4:45 con el
famoso llamado de alerta: “gorda, llueve, está entrando agua, no
hay luz,” acompañado de fuerte sacudón para reaccionar rápido.
Como es rutina, por desgracia, a medida
que bajaba las escaleras, puteaba en varios idiomas y me apresuraba a
recordar donde estaban mis gatitos, los baldes y el secador. Por
suerte esta vez no fue tanto, a oscuras ubique a la Joya en un sillòn
(para que no moleste) mientras se lamentaba de que el agua entraba a
borbotones en su estudio (único ambiente alfombrado) y lleve a los gatitos a la habitacion de las chancletas. Rápidamente
saque lo que pude, coloque toallones para absorber lo mas posible y comencè a sacar agua.
Para el mediodía ya todo estaba seco
(menos la alfombra), pero no había luz, ni colegios, ni teléfonos, ni ningún tipo de información real sobre la situación en esta zona.
Para la tarde los llamados al 0800
EDESUR; solo decían que estaban trabajando y daban un numero de
reclamo, las compras del día se redujeron a velas, fósforos y algunas
pilas.
Pasamos la noche a oscuras y sin
novedad.
El segundo día ya no había velas en
los comercios, pude conseguir, con cotización oro, pilas para la
radio, al menos así podía saber que estaba ocurriendo.
Segunda noche a oscuras y sin novedad.
El tercer día, ya bastante calentita
pedí explicaciones al 0800EDESUR, ahí me di cuenta que como
autómatas, los operadores tienen un speech, del cual no se mueven, y
cuando uno les pregunta algo que no saben, como por ejemplo: "cuando
viene la luz?" contestan con voz solemne,”esa información no se la
podemos dar”, ese día comencé a descargar bronca con estos pobres
infelices que cuando uno putea de mas dicen: “sra mantenga las
formas”. Ya atesoraba 10 números de reclamos.
Los celulares los cargábamos en los
bares o en casa de amigos que si tenían luz, como único medio de
comunicación. La chancleta chica tuvo clases. La del medio no. La
mayor se fue a trabajar alumbrando su camino con una linterna.
Ese día las compras fueron dos kilos de
parafina y 3 metros de mechas: pase la tarde haciendo velas.
Tercera noche a oscuras y sin novedad.
Para el cuarto día el mal humor marcaba
arrugas en mi frente, pero una chispa de alegría surgió cuando en
pleno centro comercial apareció de la nada un enorme grupo
elecgtrógeno del tamaño de un acoplado de camión, pensé que por fin,
aunque sea provisorio, tendría algo de luz, y una vocecita interior
me decía: "viste no están solos y desamparados, hay gente que se
ocupa de ustedes". Durante la tarde trabajaron en la caja justo donde
habían puesto el esperpento electrógeno, los operarios de impecable
mameluco azul subían y bajan a la caja de la vereda. La cosa no
pintaba bien, solo una frase hizo estallar al barrio: “No se puede
arreglar” y se fueron sin mas que hacer. A la noche en esa misma
esquina nos atrincheramos detrás de fogatas y con las ya conocidas
cacerolas nos hicimos escuchar, pero nadie nos escucho, solo tres
móviles de la policía custodiaban el gigante estacionado a
modo de carro de feria. No inspirámos miedo, respeto ni lástima.
Cuarta noche a oscuras y sin novedad.
El quinto día voy a Easy a intentar
comprar linternas, velas o algún farolito de gas butano, pero todo
estaba agotado o roto o faltaban las piezas, regresé con las manos
vacías y mucha bronca, ya habíamos notado la presencia de “gente
extraña” mirando el movimiento de las casas, aproveche y me fui a
la comisaria para solicitar presencia policial en la zona, eramos
cuatro o seis cuadras muy oscuras y durante todos los días anteriores no
habíamos visto ni a la federal ni a la metropolitana, estábamos
solos. Escucharon mi reclamo y yo el de ellos (no tenemos móviles), suplique: “aunque sea pasen cada hora, hay gente extraña en el
barrio”. A la noche participe de otro cacerolazo, cortamos calles
incendiamos todos los restos de podas que encontramos, y abollamos
gran parte de los enceres de cocina, nadie vino, ni la policía, ni
los bomberos, incluso, vecinos me contaron que llamaron a radios y
canales, pero nada. Pensé que tal vez por ser de clase media somos
predecibles y nos consideran inofensivos por estar en franca
extinción.
Vimos pasar, a la hora un movíl pero se
dirigía a otro lado, en ese mismo momento nos llegaba un mensaje de
texto que decìa: “intentaron entrar a robar al lado de tu casa”,
corrimos a ver que pasaba, la gente extraña, que ya habíamos visto,
quiso violentar una casa, por suerte sin éxito.
Quinta noche a oscuras y sin novedad,
hicimos vigilia, nadie durmió, tuvimos miedo, nos sentimos solos,
desprotegidos. Somos clase media a nadie le importamos.
Sexto día hora 4:45 se prenden todas
las luces, el milagro se había producido, pero la alegría solo duro una hora. Colegio para una, la otra seguía de feriado, la mayor a
trabajar con linterna en mano. A las 8 regresó y hasta ahora no se
corto. Volvió como se fue, sin decir nada, sin dar una explicación,
sin asumir ninguna responsabilidad. Para EDESUR esto solo fue un desliz.
Somos clase media, nosotros mismos
tendremos que asumir los costos de las reparaciones, tratar de
recuperar la mercadería que del freezer fue a la basura, reponer los
electrodomésticos que se “quemaron” con las idas y vueltas de la
luz, pero también somos los que pagamos los impuestos por que sino
nos cortan los servicios y no nos “colgamos de ningún cable”, los
que nos bancamos los cortes y piquetes, los que tenemos que reparar
nuestros vehículos por tragarnos los enormes baches de las calles,
los que viajamos como ganado en el transporte publico. Somos el blanco fácil a los robos violentos y a las muertes sin sentido
Nosotros somos clase media, ya ni la
policía nos considera dignos de protección.
martes, 12 de marzo de 2013
QUE HACER CUANDO LOS CHICOS CRECEN
Algunas mujeres cuando sus hijos crecen y ya se deja de escuchar el famosos: "maaaa me ayudas", nos sentimos como perdidas en un mar de dudas y por que no, desolación, de pronto el tiempo se hace chicle en nuestras manos, se terminan las corridas, las tardes de tareas escolares, y aunque el "ma, me llevás" aún se escucha, ya no es como antes, ahora se arreglan solos, descubrieron que con la "SUBE" van a todas partes.
Y empezamos a deambular por la casa como loca en neuro-psiquiátrico, sin saber, al principio, que esta pasando, con dudas que rebotan en la cabeza como: "y ahora que hago?".
Luego, como luz al final del túnel, las ideas se aclaran, recobramos la calma y todo comienzan a fluir, y aparecen las ganas de retomar la carrera abandonada, buscar un trabajo de medio tiempo o de tiempo completo, desempolvar el título universitario y ejercer la profesión, tomar clases de gimnasia, yoga, tai chi, dar largas caminatas para evitar que la falta de "corridas" nos haga ver gorditas frente al espejo, viajar de aqui para alla y en cualquier época del año, buscarse un amante, por que no? si total lo que importa es llenar ese tiempo que flota en el aire, y sentirse útil. hay tantas cosas que siempre quisimos hacer, pero los hijos demandan, el tiempo pasa y los deseos se archivan.
A mi se me dio por lo "artesanal" ya te conté que me hice el "limoncello" y tambien un "narancello" como para que el invierno no me sorprenda con la bodeguita vacía. Hice velas de todos los colores y tamaños, por que a la Joya le gustan, empecé a juguetear con la maquina de coser haciendo cosas pequeñas para adornar las habitaciones de las chancletas,
y cuando la maquina de coser descansaba le daba la "nudo esmirna" haciendo las alfombras de totora,
y enlazando cuadraditos de cuero con crochet. Y mi loca cabeza sigue pensando: "y ahora que mas....?" pero como no confío en ella por que la guacha se dispersa, me compre una libretita y voy anotando todas las cosas que quiero hacer, me mantengo ocupada en algo que me encanta, las manos todavía están un poco fuera de punto, pero ya se pondrán a tono.
Y empezamos a deambular por la casa como loca en neuro-psiquiátrico, sin saber, al principio, que esta pasando, con dudas que rebotan en la cabeza como: "y ahora que hago?".
Luego, como luz al final del túnel, las ideas se aclaran, recobramos la calma y todo comienzan a fluir, y aparecen las ganas de retomar la carrera abandonada, buscar un trabajo de medio tiempo o de tiempo completo, desempolvar el título universitario y ejercer la profesión, tomar clases de gimnasia, yoga, tai chi, dar largas caminatas para evitar que la falta de "corridas" nos haga ver gorditas frente al espejo, viajar de aqui para alla y en cualquier época del año, buscarse un amante, por que no? si total lo que importa es llenar ese tiempo que flota en el aire, y sentirse útil. hay tantas cosas que siempre quisimos hacer, pero los hijos demandan, el tiempo pasa y los deseos se archivan.
A mi se me dio por lo "artesanal" ya te conté que me hice el "limoncello" y tambien un "narancello" como para que el invierno no me sorprenda con la bodeguita vacía. Hice velas de todos los colores y tamaños, por que a la Joya le gustan, empecé a juguetear con la maquina de coser haciendo cosas pequeñas para adornar las habitaciones de las chancletas,
y cuando la maquina de coser descansaba le daba la "nudo esmirna" haciendo las alfombras de totora,
y enlazando cuadraditos de cuero con crochet. Y mi loca cabeza sigue pensando: "y ahora que mas....?" pero como no confío en ella por que la guacha se dispersa, me compre una libretita y voy anotando todas las cosas que quiero hacer, me mantengo ocupada en algo que me encanta, las manos todavía están un poco fuera de punto, pero ya se pondrán a tono.
viernes, 8 de marzo de 2013
HACER LO CORRECTO?
Viejas enseñanzas nos dicen que debemos hacer lo correcto, debemos ser honestos, que
hacer el bien “hace bien” al espíritu, al corazón, y nos hace
sentir plenos como humanos.
El día domingo en la puerta de casa encontramos, con mi
esposo, un gatito hermoso sin identificación, nos dio mucha pena verlo en la
calle expuesto a infinidad de peligros. Lo llamamos y se nos acercó confiado,
lo que me demostró que pertenecía a un hogar.
Mientras mirábamos a un lado y al otro a ver si alguien lo
buscaba, el simpático gatito entro con toda la confianza del mundo a mi casa,
como si la conociera. En menos de una hora nos había comprado a todos los integrantes
de la familia. Tristín y Salem (mis
gatos) estaban desconcertados, y las presentaciones fueron a puro gruñido con lomo erizado.
El día lunes a primera hora puse manos a la obra, recorrí el
barrio pegando fotocopias con fotos del minino y los datos de contacto para
lograr un pronto regreso a casa, luego de la “aventura”. Hable con los vecinos,
pensando que tal vez alguien lo podría reconocer.
Pasó el lunes, el martes, el miércoles, los tres gatos ya
estaban sociabilizando, incluso hasta nos animamos a ponerle de nombre"Igor" al
recién llegado, habíamos resuelto que si para el día sábado no aparecía el
dueño haríamos una visita a la veterinaria para que le practicaran una revisión
completa.
En la familia se comenzaron a escuchar comentarios como: “que
bueno sería que se quede”, “ya se acostumbro a nosotros” o el típico “es tan
buenito”. Pero yo pensaba que en algún lugar
alguien lo estaba buscando, que tal vez había personas muy tristes imaginando
que algo terrible le había sucedido.
Hoy, jueves, hace unas horas no más, tocó el timbre una vecina
con la que yo había hablado, me esperaba en la puerta con la dueña del “pequeño
Igor”, una señora con dos nenas chiquitas que se apuró a decir “hace tres días
que lo busco”… “lo que pasa es que me sigue y después no sabe volver”, sus
palabras sonaron toscas y un poco rudas, cuando entré a buscar a Igor para entregárselo le
gritó de manera tan irrespetuosa a sus hijitas, que en dos segundo pensé mil
cosas, una de ellas fue: "si trata así a sus hijas como tratara al gatito” y también
pensé: “ no se lo doy nada”, Pero la
señora se oía temperamental y yo no tenía intensión de desatar un pleito con
una persona que tiene tatuajes azules en los nudillos.
Asi que entregue a Igor a su dueña, le sugerí amablemente
que le coloque un collar con chapita identificatoria y pregunté cual era el
nombre, me contestó: “no tiene nombre” y sin mas vueltas y mucho menos un
gracias por todo se marchó, con esa belleza blanca y amarilla entre los brazos.
Hacer lo correcto, a veces no da los mejores resultados, me
siento terriblemente triste, y un sentimiento egoísta me invadió que machaca en mi cabeza la frase: en casa hubiese estado mejor.
sábado, 2 de marzo de 2013
FATTO IN CASA
Sigo incursionando en las artes manuales, reivindicando el gusto
por lo casero y artesanal, considerando que es una de las mejores terapias que
conozco.
A mi regreso de
las vacaciones encontré en casa, una botella de vodka cerrada; vaya uno a saber
de donde salió (menos averigua Dios y perdona, diría mi abuela). Sin indagar en el tema decidí guardarla y
dejar que el tiempo se encargue de ella.
Un día mirando el canal Utilísima,
pasaron una especie de receta rápida de “Limoncello”, explicada a duras penas
por el cocinero Donato, a quien no se le entiende ni jota con esa mezcla
teatralizada de “italiano castellanizado”. Logré captar el
procedimiento luego de ver la repetición varias veces por internet.
Por lo que pude deducir, ya que mi italiano se limita a un par de
palabras de las "non sancta", los ingredientes eran:
Una botella de vodka (ya la tenía) o alcohol de cereal
5 o 6 limones (de cascara bien amarilla, esos que parecen de
plástico)
Una botella de vidrio (la misma del vodka)
Pela-papas (pedí uno prestado a mi vecina, por que mío no tiene
filo)
Almanaque (eso lo agregué yo, me cuesta recordar que día vivo)
Procedimiento, según el cocinero italiano de la media lengua:
Pelar lo limones con el pela-papas, tratando de sacar la piel amarilla lo mas
finita posible evitando la piel interior de color blanca y sabor amargo. Me llevo
media mañana y algunos cortes en las yemas de los dedos, pero lo logré.
Colocar las cascaras dentro de la botella con la bebida
espirituosa.
Dejarlo reposar durante 7 días en lugar oscuro (alacena)
Transcurrido dicho tiempo filtrar el vodka, ahora de bonito color
amarillo.
Preparar un almíbar; el guacho no dijo que cantidad, solo aclaró:
una parte de agua y una de azúcar, o sea podía ser un litro y un kilo, mil
litros y mil kilos etc, eso es lo que tiene este canal: siempre te pasan los datos del paso a paso a medias. Por las dudas yo hice 400 cm3 de agua +
400 gramos de azúcar.
Mezclar almíbar con vodka amarillo y dejar reposar nuevamente, pero
esta vez 20 días.
Lo hice, probé una copita antes del almíbar (me gustó), probé una
copita con el almíbar (también me gustó), convidé a la vecina como agradecimiento
por el préstamo del pela-papas (le gustó, se tomo dos copitas), le coloque un rótulo con la fecha en la que se
cumplen los 20 días y lo escondí, sino, no llegamos ni a la semana.
martes, 19 de febrero de 2013
30 AÑOS NO ES NADA
La
Joya programó mi celular para que yo pudiese recibir los mails y así, según él,
poder hacer un seguimiento sin necesidad de estar frente a la compu. A la pucha!!
yo no tenía ni idea de que mi celu podía hacer esas cosas; anda saber todo lo
que el aparatito puede hacer y yo sin saberlo.
El domingo
a la noche estábamos disfrutando de este febrero afiebrado, en el patio,
buscando alguna brisa perdida en el aire, cuando mi celu me avisa con un
discreto “pling” que había entrado un nuevo mail, como soy un poco “abusiva”
con los news letters, suelo recibir bastante basura electrónica, es un
movimiento casi automático: entrar-leer-tirar.
El
contacto informaba de un nombre desconocido para mi, pero igual lo chusmee para
ver quien era. Sorpresa!: una compañera de 5° año que encontró mi mail googleando, para
comentarme que van a festejar el 30° aniversario de nuestro egreso, que están
rastreando a todos para hacer una fiesta como Dios manda, y que este primer
contacto fuera el primero de muchos. Note como mi pobre corazón daba brincos de
alegría.
No he
tenido la posibilidad de cruzarme con un ex compañero, ya que mi paso por el
secundario (y primario) fue bastante atípico, por cuestiones laborables de mi
padre, jamás pude plantarme en la tierra y poder disfrutar de un entorno que se
pusiera amarillento de viejo, al contrario, fueron muchos traslados, con todo lo que esos cambios implican: cambio de ciudad, de casa,
de amigos, de escuela; tuve que desarrollar la habilidad de adaptarme a las
costumbres de cada lugar para ser aceptada como una mas, en el menor tiempo
posible, pero generalmente cuando eso ocurría, ya comenzábamos otra mudanza,
dejando atrás los nuevos afectos y llevándome la tonada típica de la provincia, incorporada.
Mi paso por el secundario fue bastante dramático, hice de 1° año
a 4° en Mendoza, y me quedó un 5° solitario y perdido en Resistencia (Chaco), suena fulero? Yo tenía, en ese entonces, 16 años, debía abandonar todo, y empezar, nuevamente, de cero. No voy a entrar en detalles de las escenas vividas,
es fácil imaginar.
Pero
volviendo al mail, me obligó a hurguetear en los cajones de mi memoria y como
por arte de magia, los recuerdos fueron ganando nitidez, y ahí estaba yo, la
recién llegada con guardapolvo abrochado atrás, medias ¾ azules, zapatitos
negros y la misma cara de pánico que ya tantas veces había experimentado. El
“bicho raro era yo”, así que la timidez del primer día me obligó a sentarme en
el primer banco, para no ver las miradas curiosas y el típico: “y esta de donde
salió?”. Después el tiempo ayudó a que todo, simplemente, “fluyera”. Con el paso de la primera semana de clases, resulte no ser la única, recuerdo que llegó Ileana de Tucumán y Roberto? de Paraguay.
Fue
uno de los cambios mas difíciles que tuve que superar, venia de una ciudad muy
grande, progresista y ahora estaba en una pequeña, a enormes distancias de
cualquier lugar conocido por mi, con una idiosincrasia muy particular, en plena adolescencia y a punto de comenzar 5°año.
Pipi (la
del mail) se acordó de mi, y eso me pone muy feliz. No creo tener la voluntad
para asistir al agasajo, me siento extraña, ajena y lejana con todos ellos, compartí
un solo año de sus vidas y eso, mirando hacia atrás, equivale a muy poco.
miércoles, 13 de febrero de 2013
TODO UN CLASICO
A
veces nos quejamos de que el tiempo corre velozmente, la tecnología gobierna nuestras
vidas y parece imposible alcanzarla, todos buscamos lo ultimo de lo ultimo para
ganar confort en nuestras vidas, aunque generalmente solo logramos complicaciones;
si la tecnología es complicada y requiere de una gimnasia mental que no es para cualquiera.
Los
adolescentes y los jóvenes son los que se adaptan mejor a este vil sistema, no
sabrán de matemáticas, ni de historia, harán trizas la gramática y las expectativas de los maestros, pero dominan el
terreno de la tecnología, siempre con lo ultimo en telefonía celular, computación,
play station, aparatos que aprenden a manejar en un abrir y cerrar de ojos.
Cuando
llegan a la edad de sacar la licencia de conducir, muchos aspiran al mejor
modelo, el mas deportivo, el mas llamativo, el mas veloz, el que tenga los
parlantes mas grandes para escorchar los oídos de los transeúntes o simplemente "tunear" el auto de papá.
Y acá arranca la historia de hoy: mi sobrino y mi chancleta mayor tomaron clases de
manejo, a mi chancleta le faltan algunas clases para su examen, pero el mocito
ya tiene su reluciente licencia.
Unas
semanas antes de dar su examen dio el gran salto a la independencia de movimientos,
y contando con sus ahorros invirtió, con gran emoción, en su primer “cuatro ruedas”. Me sorprendió saber que
buscaba un clásico pero pensé que podía ser solo una idea, algo pasajero,
viendo los tiempos que corren no son muchos los que piensan en su primer bólido
como en un modelo de hace 30 años atrás.
Busco,
gastó suelas de tanto caminar, y se tragó muchas desilusiones, hasta que dio con un
diamante en bruto: un Dodge 1500 del 70 y pico con tan solo 55.000 km, para
quienes entienden de motores, saben que esto lo convierte en figurita difícil.
Y
llegó el gran día: “Tia mañana me acompañas a buscar el “Milky”, el aún no
tenía licencia, así que sería yo la de los honores. No fue fácil arrancar con
elegancia un auto sin dirección asistida y pocos frenos, pero llegamos a casa
enteritos.
Nadie
podía borrarle la sonrisa de felicidad, orgulloso el mocete, estaba
contentísimo con su adquisición: pintura impecable, tapizados de cuero, luces
funcionando, mecánica general muy buena, una verdadera pieza de colección.
Hoy ya
con su licencia, practica moverse por la ciudad llevando de copilotos a mis
chancletas y un GPS, por que mi sobrino es de los que hacen dos cuadras y se
pierden, pero ya aprenderá.
domingo, 3 de febrero de 2013
BUENO Y GRATIS
Estaba buscando por internet música (libre y gratuita) para poner al video de las vacaciones que estoy preparando. Y di con unos sitios donde músicos que no son conocidos, suben y comparten su trabajo sin costo alguno, salvo un pequeño link que piden pegues en tus videos.
Hay de todo: bueno, malo, raro, etc, de todos los ritmos e idiomas, escuchando un poco por aqui y un poco por alla di con esta Joyita.
Que tengas una linda semana!
Hay de todo: bueno, malo, raro, etc, de todos los ritmos e idiomas, escuchando un poco por aqui y un poco por alla di con esta Joyita.
Que tengas una linda semana!
domingo, 20 de enero de 2013
DAR LA CARA
Ya han
pasado más de dos años desde que se me dio por despotricar contra el mundo, la
familia y mi karma en este blog.
Es
fácil escribir boludeces sin dar la cara, mostrando en el perfil una
caricatura, pero esto no pasó por querer
estar “oculta”, sino por culpa de las cámaras digitales.
Y acá va mi
viajecito al pasado:
Mi viejo,
gustaba mucho de la fotografía, por aquel entonces las cámaras funcionaban a
rollo, no tenían baterías y los objetivos eran muy amables con una. Se buscaba “eternizar” gratos momentos con
familia y amigos, viajes, etc. Había tiempo de sobra para sacarse los anteojos, acomodarse el pelo, la ropa y hasta para ensayar una linda sonrisa mientras el fotógrafo gritaba: "che, mas juntos que no entran". Ahora llevan las camaritas a todas
partes y cualquier escrache es digno de darse a conocer al mundo entero, y si no entran le mandan "panorámica" o "360" y listo.
Después,
venía el proceso de volver a colocar la película en su estuche, las cámaras
traían una pequeña palanquita que se hacía girar hasta que toda la película
quedaba encerradita y apartada de la luz, para llevarla a revelar a la casa de
fotografía, proceso que duraba varios días y no era barato, este dato es
importante ya que uno debía elegir bien que fotografiar.
Luego, las
fotografías impresas en papel, eran guardadas como preciados trofeos en
álbumes, para ser mostradas en ocasiones especiales.
Pero
aparecieron ellas, las digitales (las guachas, bah!), prácticas, compactas, con
pantallita y un monton de funciones que jamas se usan, con memoria para guardar lo bueno y lo malo. Todo
el mundo boludeaba (y aún boludea) con las camaritas, tratando de sorprender a algún distraído, o
practicar la muy popular “autofoto” que tiene por objetivo ganar la mayor cantidad posible de "I like" en el "Face".
Noté que con
estos bichos electrónicos ya no era fotogénica, por mas que me esforzaba, en
todas las fotos salía peor que la del DNI. La lente se convirtió en mi enemiga
número uno, muecas, un ojo cerrado, demasiado arrugada, muy gorda, petisa retacona; pero nunca bien, ni siquiera
levemente bien. Arruine las fotos de 15 (y no exagero) de una de mis chancletas,
por culpa del fotógrafo y sus “tomas espontáneas”. No tuvo en cuenta que una
señora de mi porte necesita unos minutos de preparación.
Así que
decidí borrar mi imagen de todas partes, aprendí a esquivar el “click” y si
alguna vez me sorprendían, la imagen era borrada inmediatamente, luego de
soportar las carcajadas de las chancletas.
Este verano,
me tomaron una, donde me dieron tiempo a esconder los anteojos, meter panza y posar..... entonces me animé
a dar la cara.
lunes, 7 de enero de 2013
ARRANCANDO CON EL PIE DERECHO
Como dice el
viejo proverbio criollo: año nuevo vida nueva. El 2012 pegó
como latigazo y me abatató un poquito, cambie de terapia, deje la compu, y le
sacudí las telarañas a la vieja maquina de coser, me puse a hacer sábanas, fundas y unos cuantos almohadones.
Cuando ya comenzaba a escasear el espacio sobre las camas de las chancletas (demasiados almohadones), se
me dio por hacer alfombras de totora (esas tiritas de telas que los fabricantes
de ropa tiran a la basura y algún “mente rápida” acondicionó en prolijos
ovillos y se hizo la América cuando se pusieron de moda); ya estoy terminando la
segunda y todavía falta una mas, en casa
todo es por tres o múltiplo de tres, las chancletas no me perdonan una y eso
que ya están creciditas.
Pero bueno
todo año jodidamente oscuro tiene su rayito de sol y la Joya nos hizo un regalo
en diciembre, todavía no sabemos si fue por que se hizo largo y agotador, o
especuló con las profecías Mayas de que el mundo se iba a la mierda el 21 de
diciembre, la cuestión es que ese mismo día iniciamos un viaje inolvidable
(aunque te cueste creerlo, a veces me pasan cosas lindas) un crucero
recorriendo la costa de Brasil.
Durante dos semanas fui atendida como reina,
alimentada como mastodonte, hidratada con los mas exquisitos elixires y
entregada a los brazos de Febo. Descubrí lugares paradisíacos, remojé mis
articulaciones en aguas cálidas y tranquilas, conocí personas maravillosas y
pude despedir el año, junto a mi familia, con una fiesta increíble.
Y casi sin
darme cuenta la pesada mochila del 2012 había desaparecido, se borraron las
penas, se curaron los achaques, retorno el optimismo y los 47 se sintieron como de 23 y medio.
domingo, 28 de octubre de 2012
UPS
Era inevitable que esto
sucediera, y ahora que pasó uno toma conciencia de lo vulnerables que somos, la
inseguridad es ahora un concepto tan amplio que no deja rincón de nuestras
vidas sin invadir.
Se me cayó internet, y un manto de oscuridad
cubrió mi casa durante una larga semana, no solo se apagaron las compu, sino
que los celulares se volvieron lentos, casi obsoletos, ya que dependíamos de
las empresas de telefonía para comunicarnos vía watsapp o mms y como era de
suponer los mensajitos a mis chancletas se perdían en la inmensidad de la nada,
mientras yo esperaba durante horas sus respuestas. Y la Joya pululaba nervioso,
ya que no podía imprimir sus escritos, ni enviar/recibir mails de trabajo, y su
preciado tv smart, quedó convertido en
un simple televisor.
En otros tiempos, quedarse sin
internet, hubiera sido un problema menor, las chancletas hubieran
confraternizado, intercambiando ideas, pilchas, consejos, bromas, pero hoy
dependen de internet, para todo: amigos, estudio, tareas, escuchar música,
incluso para buscar nuevos trucos de maquillaje. Y con el paso de los días
“descolgados del mundo” el mal humor de mis pimpollos iba “in crescendo”.
Comencé llamando a la “mesa de
ayuda” del servicio de internet, donde siempre te atiende un operador distinto
generalmente con acento extranjero; algunos no saben y al no poder resolver el
problema te envían el servicio técnico a domicilio, otros saben mucho y te van
guiando telefónicamente por las “partes ocultas” de la compu y hacen desastres,
pero son empalagosamente amables y eso evita que los puedas putear en buen
criollo.
En definitiva llame 14 veces,
siempre un operador distinto, siempre diagnosticaban un problema diferente y obviamente para
cada caso una solución errónea. Al final vino un técnico particular que al
contratarlo telefónicamente me dijo cual podía ser el problema y al venir a
casa lo confirmo.
Que paso? Cuando vienen los
técnicos del servicio de internet a realizar la instalación te dejan todo
configurado para que puedas navegar, pero por falta de ganas, de tiempo, o vaya
uno a saber, la clave que colocan para que nadie se “cuelgue” de tu señal, es
muy básica y no cumple con las normas de seguridad, cualquier pibe con un
programita bajado de internet la “chupa” y se convierte en un vampiro de tu
señal. Mi conexión alimentaba a más de 12 vampiritos.
sábado, 27 de octubre de 2012
DE VUELTA AL RUEDO
Ya lo decía mi abuela:
“el que se va si que lo echen vuelve sin que lo llamen”, y aquí estoy
regresando a mi querido blog, al son de una batería de aluminio que se cae de
la estantería.
Pasaron muchas cosas, tantas que se hizo inevitable hacer un
impass para enfrentar “face to face” a mi Karma, gritarle cuatro frescas y que
entienda, de una buena vez, que soy lenta pero no boluda y que a la larga
aprendo mis lecciones.
Y estuve enojada tanto tiempo, conmigo y con mi mundo, que
las ganas de escribir se evaporaron, la risa se convirtió en mueca y toque
fondo. Pero en el fondo no se puede estar mucho tiempo, entonces, al igual que
un fénix, me rearme, cosí unos parches por aquí, unos pitucones por allá y emprendí
nuevamente mi vuelo.
Hoy reabro las puertas de mi blog, siguiendo el
sabio consejo de la señora que me ayuda a desempolvar los muebles: “haga catarsis, doña, haga catarsis”, y
con la típica desfachatez de una escorpiana vuelvo a lo mio: contar historias
chiquitas, de esas que todos los días hay una, que a veces causan enojo, asombro, frustración, pero que cuando pasan se pueden contar con una sonrisa.
La Chechu (versión 2.0)
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