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domingo, 23 de octubre de 2011

NOCHE INOLVIDABLE

Son las dos palabras que se me ocurren, con una resaca (no de alcohol, sino de alegría) de una noche para mi, sin precedentes en esta etapa de mi vida, y puedo decir: cumplí un sueño: Fui al recital de Rod Stewart, vibré, salté y quedé tan ronca como él, haciéndole de segunda voz junto con un estadio lleno de chicas y chicos del 60 y pico, también estaban los mas jóvenes, pero, “El” Rod es nuestro.

Toda una experiencia, ya que abandoné los tours de conciertos hace años. Mi hermana se encargó de comprar las entradas, como todo recital, el costo de las mismas es bastante abultado, entonces nos disfrazamos de pendex y compramos dos “campos”.

Llegamos cuatro horas antes para poder estar lo mas adelante posible, hacía frío, estaba nublado, parecía otoño avanzado y no una tarde de octubre, pero estábamos contentas y abrigadas, pudimos elegir el lugar, la valla ya estaba completa, ocupada por los mas tempraneros que sentados demarcaba el lugar como propio, nos ubicamos detrás de una pareja de adolescentes, sabíamos que sería difícil mantener el lugar llegada la hora cero, pero estábamos dispuestas a defender nuestro sitio con uñas, dientes y caderazos. Al cabo de una hora comienza hacerse fluido el ingreso a “campo”, detrás mio se ubican dos señoras elegantes, vestidas como para ir a un te canasta; era cómico ver, mientras charlaban, como iban ganando espacio hacia la valla, faltaba poco para el inicio y ya tenía a una pegada a mi hombro y pisándole la zapatilla a una chica delante de ellas.

Los que se habían gastado entre seis y diez violetas, eran acomodados prolijamente en las sillas, delante nuestro, mas de uno, aburridos de estar sentado (yo llevaba dos horas y media parada), sacaban fotos hacia el tumulto del campo, en ese momento me sentí como en la tercera clase del Titanic. Pero nada borraría mi alegría, ni siquiera esa mirada sobradora de los V.I.P.

Se hablaba de una banda soporte, pero como mi sueño era ver “al Rod”, no averigüe quien sería. A las 20 horas se apagan las luces y los guardianes de las vallas (esos que habían estado cuidándola celosamente) se ponen de pie, entre ellos la parejita de adolescentes delante nuestro, el novio resultó ser un pichón de mamut, con poco mas de un metro noventa, la put.. que los par...., pensé: hermano avisa que sos inspector de nubes, dejate de joder!!!, lo abuchearon bastante ya que tenia espalda para robarle la visión a muchos, pero ya nos acomodaríamos, si es que las señoras paquetas dejaban de empujar un rato.

Para mi grata sorpresa, la banda soporte resulto ser Miguel Mateos, a quien debo reconocer deje de seguir hace años, por una cuestión de que forma parte de mi tesoro adolescente. Levantó a todo el estadio con “Perdiendo el control” cuyo estribillo se debe haber escuchado hasta la Quiaca y “Va por vos”, gritando y saltando como en mi adolescencia, fueron 45 minutos de un Miguel Mateos fantástico.

Exactamente a las 21 horas, empezamos todos hacer barullo, seguramente muchos pensamos que la estrella de la noche se haría rogar, pero no nos defraudó y tan esplendido como siempre apareció con un deslumbrante saco amarillo brillante, apenas pasadas las 21. Mis chancletas se habrían sorprendido de ver a su madre gritar y zapatear como loca, delante de ese fiel compañero de mis mañanas musicales.

Cantó muchos temas “moviditos” de los viejos, los clásicos, los melosos, pero me quede con ganas de alguna balada y si hubiera podido pedir hubiese sido: "Moon River". Completo, variado, nos hizo bailar lindo, emocionarnos, y saltar como sapos cuando en el bis cantó: “Crees que soy sexy”.  Si, con 6o y pico aun se ve muy sexy!.


martes, 19 de julio de 2011

CUAL ES EL SECRETO?

Estoy segura de que hay personas que conocen el secreto de la eterna juventud, han superado ampliamente la barrera de los ochenta, pero conservan un espíritu lozano. Será que el secreto solo fue revelado a unos pocos privilegiados? No lo se. Lo que si puedo asegurarte que el color sepia, para ellos no existe. Te cuento algunos casos:

El tiene 85, ella dos o tres menos que el, llevan mas de cincuenta años juntos y todavía se dicen frases melosas. El superó varias intervenciones de corazón, con una recuperación súper rápida, y peina una cabellera negra que mas de uno envidiaría, ella esta un poco sorda (no mas que vos y yo), es muy optimista, siempre esta de buen humor, una vez al año programan un viajecito a alguna provincia o al exterior, recorren, pasean, conocen, hacen cruceros. A él le gusta navegar por Internet, incluso chatea con chicas de 60, es todo un "picaflor", ella se junta con sus amigas a tomar mate y organizar torneos de burako en el club.




Hace un par de semana, iba rumbo a la tintorería, cuando siento: “Chechu, como estas!”, al darme vuelta me encuentro con una ex vecina de 80 y tantos, que hacía 10 años no veía, y me reconoció!!! Mientras nos saludábamos yo escarbaba en los cajones de mi cerebro buscando su nombre. Ella recordaba el de mis chancletas y calculó perfectamente la edad de cada una. Guau! Estaba igual, como si el paso del tiempo fuera  propiedad de otros. Coquetísima: con su cabello rojo caoba y un elegante mechón rubio platinado sobre la frente, sus uñas muy arregladas, un anillo en cada dedo e infinitas pulseritas que tintineaban entre si al ritmo de sus movimientos. Al verla tuve la sensación de haber entrado en un vórtice que me transportó al pasado. Caminaba sola, con paso lento pero firme. Al despedirnos quedamos en juntarnos a tomar un café. Mire mi reflejo en una vidriera y pensando en ella me dije: "pucha che, estoy hecha pelota".




Las veo cada tanto, son dos hermanas, señoritas ellas, una de 96 la otra de 89, muy paquetas, viajaron por el mundo entero, hablan un perfecto ingles, muy cultas. Se cuidan una a la otra, ellas se cocinan, limpian, hacen recorridos bancarios, pasean, se mantienen informadas leyendo los diarios. Últimamente salen acompañadas por que una de ellas suele errar al cordón de la vereda, por distraída, es que la vuelven loca los pibes de 40. Es la autora de la frase: “Es una Joya”. Me sorprendió una tarde cuando me dijo: "Chechu, tu marido es una joya", debo reconocer que el comentario me descoloco un poco, intrigada por saber que le vio? Con el tiempo supe que mide en quilates a todos los hombres. Hace un año tuvo una caída, cualquiera de nosotras hubiera quedado abollada de por vida, fue un golpe terrible en la cabeza y la mandíbula contra el cemento de la calle, increíblemente no hubo daño óseo, y si bien el impacto ocasiono un leve movimiento de masa encefálica (imaginate el golpazo que fue), en menos de un mes ya estaba repuesta y mejor que nunca. Les encanta salir a tomar el té. La menor aun sueña con encontrar a su gran amor y no escatima esfuerzos.




Mi suegra, personaje caricaturesco, de 86 años, a quien todos los años escucho decir, a partir del mes de agosto: “este año la navidad en casa, por que creo que es la última” ( hace 10 años que viene amagando), si yo comiera y tomara la mitad de la ingesta de esta mujer, tendría colesterol, triglicéridos, cirrosis, diabetes y seguramente los días contados. Ella esta bárbara, a veces se nos queda dormida, de a ratitos, pero un sacudón y vuelve a conversar animadamente, como si nada. Cocina al mejor estilo siciliano, son famosos sus capelettis rellenos con pollo y jamón del diablo, y sus tucos muy elaborados, producen manchas sobre la ropa que ni el mas poderoso limpiador logra combatir. No toma ni un puto remedio. Su mayor placer salir a comer. Solo viene a casa si hay asado y buen tinto.

Cual es el secreto: comer poco, comer mucho, darle al escabio, vivir enamorada?
Tal vez la respuesta está en considerar al tiempo como un buen amigo que viene de visita.
Creo que ellos son el último eslabón de esta maravillosa cadena, los que venimos atrás, quejándonos de que las horas no alcanzan, corriendo con la lengua afuera, y dando bocanadas de aire para oxigenarnos, sentimos que la eterna juventud se nos aleja, como la liebre que persiguen los galgos en las carreras. La atraparemos?



lunes, 13 de junio de 2011

CHOFER... CHOFER

Ya a mitad de semana, se asomaba un sábado movido. Las chancletas y la Joya tenían programa y necesitaban que esta mujer del 60 y pico, se calzara el uniforme de chofer.

Las chicas comenzaron a coordinar los cronómetros, ya que cada una tenía sus planes, todo acompañado con el típico “que me pongo”. Mala semana para ordenar placares.
Fue muy placentero para mi ver como la mayor oficiaba de asesora de imagen con las mas chicas, a cambio (obvio nada es gratis) de que la del medio la maquillara.

El sábado a media mañana, vueltita por el centro comercial para comprar alguna pilcha, y para reponer rimmel y delineador.

Al mediodía, teléfono y celulares machacaban los oídos. Por ahí se escuchaba: “dale venite, mi mamá nos lleva. (Epa!!! quien soy la reencarnación de Claudio Levrino en Un Mundo de 20 Asientos?).

La mas chica debía reunirse en casa de una amiga a las 18 hs para “producirse en compañía” antes de partir a un baile organizado por el club del barrio. Empezó a escorchar a las 17,  “ma, me llevas”. La joya aprovechó el aventón, ya que tenía un torneo de su deporte favorito, por suerte y sin protestar, se conformó con acercarlo a alguna parada de bus.

Para cuando regresé a casa, ya estaban listas la del medio y sus amigas para partir a la matiné, mientras la mayor (que tenía un casamiento), todavía daba vueltas de un lado al otro ,"Dale!! Apurate che", le decían. Si bien podría haberse ido sola, me ofrecí a llevarla ya que no es fácil dominar 1,77 mt de altura, cuando se le agregan 10 cm de tacos.

Como por arte de magia todo salió perfecto! Regresé a casa, tranquila y sin apuro, solo por unas horas ya que las menores y un par de amigas esperaban por mi, cual Cenicientas, a las 00Hs. No quise ni asomarme a las habitaciones ya que sabía que me daría un ataque de nervios al ver el estado en que habían quedado.

Cuatro horitas MIAS, que me permitieron ver una peli, mientras avanzaba un tejido comenzado hace mucho tiempo, y llegar al desenlace de un juego de rol, en el que protagonizaba una feroz guerrera capaz de enfrentar a los mas temibles monstruos del inframundo (un vicio que me supera).

Y antes de que la carroza se convirtiera en calabaza, pasé a buscar a todas las princesas, que parecían mas, un manojo de cotorras contando al mismo tiempo los acontecimientos de la noche.

Siempre digo, mis chancletas son mi oxigeno... pero a veces me producen hiperventilación

Que tengas una hermosa semana!



sábado, 4 de diciembre de 2010

Entre vinos y glamour

Otra noche de amigos, otra degustación de excelentes vinos y otra historia que contar.
La invitación sonó rara, una degustación en un spa? Pero vivimos en un mundo donde siempre se puede crear algo nuevo y diferente, mis amigos de la Vinoteca Rincón de Cuyo, lo saben.

La cita era a las 20 horas en un lugar mas que acogedor, disimulado tras unas antiguas puertas de hierro, el famoso “pasillo al fondo” tan típico de la arquitectura porteña de los tiempos de inmigrantes, el spa pertenece a una reconocida peluquería, que inauguro un nuevo local, no hace mucho cerca de casa.

Todo parecía dar con la atmósfera perfecta: una noche maravillosamente cálida, las aguas tranquilas de una pileta, buena música, un ambiente entre minimalista y urbano y, por supuesto, vinos, esta vez de una bodega del sur llamada Secreto Patagónico, presentando su producto Mantra de la mano de su Sommelier y representante, una mujer que con cada palabra demostraba el amor por su profesión, que por momentos debía hacer un gran esfuerzo por unir dos núcleos casi incompatibles: los adoradores de Afrodita y los fieles seguidores de Baco.

El primer vino: Mantra Chardonnay, alegro mi alma y animo mi espíritu. Tímidamente frutado (sus frescas notas de durazno y miel tardaron en aparecer en mi paladar) pero como yo de vinos entiendo poco y nada, si puedo decir que el primer sorbo fue intenso, dulcemente ácido, un exquisito vino para disfrutar estos hermosos atardeceres prolongados de primavera, cuando decidimos frenar el vértigo del día y nos obsequiamos un instante de paz, para despedirnos del sol, con buena música para que ninguno de nuestros sentidos quede exento del momento, tal vez un lounge, yo elegiría “Kissing” para completar mi postal.

Los tintos (a los cuales no soy muy devota) fueron Mantra Malbec con su característico color rojo purpura, de cuerpo robusto, con notas de frutos rojos, un vino vigoroso. Ideal para compartir entre amigos con una deliciosa comida, aquí la música ideal: el suave susurro de la compañía y la risa de la amistad.

Mantra Cabernet Suavignon, fue el último en presentarse, un vino suave sutil, delicado y por sobre todo joven. Se fusionaría perfectamente con algún maravilloso clásico de los 60/70 a mi me gustaría “Let My Try Again” en la voz de Frank Sinatra.

Y el final si que fue raro, dos universos mezclados, diferentes, e indiferentes, pero con un mismo fin: venerar a los sentidos.

Vive y Disfruta!