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sábado, 22 de enero de 2011

FUERZA CRIS

Para mi enero siempre es una síntesis de lo que será el resto del año, algo así como los avances de una peli en el cine, te muestra un poquito de todo lo que vas a vivir, mezclando un sin fin de emociones: la loca alegría por empezar de nuevo, la ansiedad por partir, llegar al lugar de vacaciones y disfrutar el merecido descanso, la congoja de ver que los hijos deciden disfrutar de esas vacaciones con amigos, eligiendo el ultimo rincón del mapa, alguna que otra desilusión por que un amigo se vuelve esquivo y no dice que le molesta, y llorar la partida de los que no regresarán.

Y con esta última oración me quedo, por que la noticia me shockeo. El que partió fue el papá de la amiga de una de mis hijas. Sin previo aviso su corazón dejo de latir, dejando a Cris, su esposa, con un manojo de ilusiones y esperanzas que se desvaneció de sus manos.

Repetía una y otra vez “me quedé sin el amor de mi vida”, fueron cuarenta años juntos, cuarenta años sin peleas, cuarenta años enamorados uno del otro. Fue la primera vez en mi vida que pude escuchar esta frase, dicha con un sentimiento nacido en lo profundo del corazón, y eso me entristeció mas aún.

Hoy, Cris deambula por una casa demasiado grande, demasiado silenciosa, tratando de ver como sigue su vida, que quedo como piezas de rompecabezas desparramadas. Todas le decimos: tiempo al tiempo, paso a paso, y al igual que se le enseña a un pequeño a dar los primeros pasos, Cris debe aprender a caminar, de nuevo sola, será difícil, habrá tropiezos, pero para eso está la familia y los amigos que ayudaremos a incorporarla una y otra vez, hasta que el paso sea firme y seguro.

Fuerza Cris!

martes, 21 de diciembre de 2010

EL VERTIGO DE DICIEMBRE

El último mes del año nos encuentra un poco cansadas, nerviosas, angustiadas, con la presión arterial por las nubes y con ganas de que pase rapidito.

Mes de balances, mea culpa, que por momentos nos obliga a mirar hacia atrás, para evaluar si valieron la pena o no, los once meses anteriores.

Pero a pesar de estar en un estado físico-anímico casi lastimero conservamos esa hermosa costumbre de reunirnos “para despedir el año” y lo hacemos cuando la segunda quincena ya acelera el pase del mes doce.

Lo mas lindo de estas reuniones es, que como diciembre pasa veloz, no esperamos al fin de semana para festejar, cualquier día viene bárbaro, y contentos nos las ingeniamos para hacernos tiempo para no dejar de ir.

Anoche, lunes, nos reunimos en la vinoteca Rincón de Cuyo de mi amiga Ivana, luego de las 20 horas y, a local cerrado, frente a la mirada curiosa de algunos transeúntes, estábamos las 8 mujeres parloteando de todo un poco, mientras que lentamente nos íbamos relajando y sacudiendo el agobiante calor.

La picada, a la que no le faltaba nada, y una sabrosa tarta de cebolla y queso que hizo Fer (que este año cambio trabajo de escritorio, por trabajo en casa y esta incursionando en los deleites culinarios), no se hicieron esperar y largamos con todo.

Un refrescante chardonnay de la bodega Mi Terruño, fue la excusa del primer brindis, con su bellísimo color dorado y la transparencia de un cristal, refrescó nuestras gargantas luego de un día de elevada sensación térmica. Inmediatamente arrancaron los comentarios de todas, que durante el año habíamos asistido a las charlas y degustaciones, encontrando en cada sorbo sabores casi secretos, e imperceptibles, parecíamos sommeliers profesionales. Cuanto aprendimos y cuanto disfrutamos!.

Entre charla y picada seguimos birndando, era el turno de un tinto: “Angela Corado” merlot, de Cava Emilio Ferrer, tan suave que asemejaba un paño de terciopelo color granate dentro de la copa, con sus marcadas notas de frutos rojos y su destacado aroma a coco, acompañaba el bullicio de todas las presentes. Destaco que este tinto es muy apreciado por las mujeres por su delicado sabor.

Ya entrada la noche, con una calle desierta, como broche de despedida llego un ultimo brindis con con vino espumante: Eximius nature de Cava Emilio Ferrer, frutado, suavemente amargo, para no sentir culpa: sin azúcar, acompañado con un budín de arándanos, que me pareció un manjar, (de esos que describirlos es restarle sabor), hecho por Maria Marta, creadora de “Tentaciones del Parque" (http://tentacionesdelparque.blogspot.com/).

Y como siempre, todas juntas en la puerta del local a besos y abrazos, (esta vez, sin soguita que guíe nuestro retorno), risas y carcajadas (con la bendición de Baco) nos despedimos para retomar, casi sin darnos cuenta, el ritmo acelerado de un diciembre que ya quiere partir.

Un prospero año 2011 para ustedes, mis queridas amigas!


martes, 16 de noviembre de 2010

NOCHE DE AMIGAS Y LICORES

Muchas veces nosotras, las mujeres de esta generación, se nos da, casi sin planearlo, de salir en grupo, si bien no es una costumbre muy nuestras (estaremos viejas para las salidas nocturnas?), pero cuando la ponemos en practica los resultados son magníficos.

Bueno esta noche fue una de esas salidas. Que cuando la recordás te aparece una sonrisa.
El motivo? Algo sencillo pero maravilloso: un degustacion de licores, en una vineria de unos amigos en el barrio, a pocas cuadras de casa, ellos, sanjuaninos con una onda genial, a mi no me sorprende, vivi en San Juan en mi niñez y se que su gente es de corazón enorme y muy buena onda, nos esperabann a las cinco mujeres con los brazos abiertos, para degustar cuatro exquisitas bebidas de saborescítricoss de calidad pemium, acompañados de una clase magistral a cargo de un sommelier.
Fuimos unas de las primeras en llegar, esas pocas cuadras que caminamos juntas solo se nos oía reír, con ganas.

Una vez que estábamos todos los invitados, comenzamos con un delicioso, levemente amargo Limoncello, entre charlas, las explicaciones del sommelier y el agradable aroma que emergía de la copita, fuimos entrando en confianza con los demás participantes, de gusto suave como la caricia de una mañana fresca de otoño y de un color amarillo, que representa la alegría, la paz y el descanso, catamos el primer licorcito. Acompañados de la mano de los dueños nos fuimos dejando llevar por la magia que solo un lindo momento y la buena compañía nos puede dar, las cinco opinamos de la maravillosa bebida, y al mismo tiempo hacíamos bromas por haber salido sin nuestros consortes y sin la prole.

Seguimos con la segunda degustación un naranjello dulcemente perfumado, de sabor sutil imaginando lo que su color nos dice: el placer por lo simple y la confianza en uno mismo, la reunión amena, agradable, hacia que nos sintiéramos a gusto, como en casa. Acá la risa ya afloraba sin causa necesaria.

Luego vino nuevamente un sabor amargo, masculino, vigoroso: el pomeletto, de aroma seductor e impetuoso que acaricio nuestro paladar como una brisa de verano. A esta altura el mareo se hacia sentir como el suave movimiento de un bote en un lago.

Y por ultimo el mas esperado por mi, ya que sabia que su sabor me transportaría con la mente y el corazón a mi infancia: el mandarinetto con el mágico perfume dulzón de las mandarinas que solía comer en las siestas estivales. Y no me defraudo, solo su aroma exquisito y delicado logro su cometido. Pero claro luego de mas de 4 copitas de licor ya no estábamos en condiciones de saber bien hacia donde nos transportaba, nos reíamos y hablábamos todas juntas.

El regreso, memorable, las cinco tomadas de una soguita en fila india, para no perder el camino de regreso a casa, ni tampoco el equilibrio (que en realidad lo habíamos perdido en la tercer copita).

Si, las cuarentonas, cuando nos divertimos también lo hacemos en grande.
Dicen que el licor es el brebaje de los dioses del olimpo, pero esta noche, las diosas fuimos nosotras!!!!!