domingo, 28 de julio de 2013

HOLA, ESTAS AHI?

Ya es sabido que los argentinos morimos por la tecnología, siempre tratamos de ser los primeros en adquirir cuanta boludes tecnológica salga al mercado, incluso formamos parte de una lista de espera a fin de obtener, con suerte, lo último de lo último, que entra con cuenta gotas por aduana. Esto no estaría mal si las cosas se hicieran como corresponde, ya que somos compradores compulsivos de tecnología de un mundo avanzado en un paìs donde todo parece ir marcha atrás.

Y así, con sacrificio, nos embarcamos en la compra de esa compu "all in one" rápida como una saeta, llena de fantásticas aplicaciones para usar "on line", pero resulta que tenemos una conexión a Internet que pagamos por 30 megas y en realidad navegamos a velocidad de buey, incluso hace recordar a la vieja época del dial up, lo que convierte nuestro juguete tecnológico en un Karting a pedal modelo 1970. Pero eso no nos desalienta y seguimos embarcados en el Jet del futuro.

Y en nuestro living, a modo de un cuadro de Dali, luce embelleciendo las paredes, esa pantalla (bien grandota) que no solo permite ver las novelas de la tarde en tamaño XXL, sino, que cuentan con una definición que se logran ver las imperfecciones del maquillaje de los actores. Pero cuando llega la hora de sacarle provecho al aparato resulta que: Los programas son un bodrio, las pelis archirrepetidas, o son "remakes" de viejos éxitos, y repiten, repiten, repiten hasta el cansancio. Entonces como la tele, gracias a esa tecnología que nos emputece, nos permite conectarnos al mundo a traves de internet, e ingresar al maravilloso universo de las "APP",  nos encontramos con que: lo bueno es pago, lo gratis es muy malo, o esta en otro idioma, o simplemente no sirve ni para distraernos, entonces elegimos los sitios pagos que ofrecen un "sinfín" de películas y series de todo tipo: de las buenas, de las nuevas, de las que no pudimos ver, y sin pensarlo dos veces, tarjeteamos la suscripción, pero al cabo de un tiempo, notamos que el sitio no se actualiza tal como prometió, y la calidad comienza a bajar, los "estrenos" generalmente son producciones coreanas de escaso presupuesto, series en blanco y negro de la época de las risas grabadas, cine mexicano con una trama que se repite hasta el hartazgo: adolescentes problematicas que no se les entiende un corno lo que dicen. El televisor de altísima tecnología termina por convertirse en una elegante pantalla para ver como actores de cuarta se zambullen en una pileta.

La tecnología también nos permite estar comunicados con teléfonos que hacen de todo menos comunicarte, claro es facil de entender son telefonos del primer mundo en un lugar donde todo es viejo, obsoleto y donde nos venden servicios que jamas nos podràn brindar, pero no importa, por que cuando vemos los comerciales de lo nuevo, sentimos ese cosquilleo en la panza y solo pensamos: "Lo quiero", entonces volvemos a sacarle chispas al plástico que acarrea las cuotas de la "All in One", la Tablet, el Smart tv, para darle un cierre a modo de bloqueo con la compra de un Smart fone que apenas nos entra en la mano, pero que nos permite estar a un paso del mundo con todas las "APP" que trae incorporadas, salvo por un pequeño inconveniente, nuestras compañias de celulares se encuentran en el "cenozoico" del mundo tecnológico, con lo cual el esplendido aparatito que compraste con el sudor de tu frente solo sirve para jugar al "Candy Crash" siempre y cuando puedas acceder a una wifi decente. Y para comunicarte llevas a todas partes el viejo, fiel y querido Nokia.

En mi caso personal te cuento que me manejo por la vida de la mano de un blackberry viejito y mi compañía es Claro, lo uso solo para estar comunicada con las chancletas, la mayoría de las veces tiendo a desesperarme por no encontrar la manera de saber de ellas cuando se demoran en regresar mas de lo previsto:

- en casa no tengo señal, (jamas la tuve ni la tendré) así que si debo comunicarme llamo desde el de línea

- el BBM (mensajería de blackberry) funciona siempre y cuando haya viento a favor y ambas partes en intentar comunicarse tengan señal en donde se encuentren.

- el Wats Up se desactualiza cada dos por tres y la versión que te quiere instalar es paga.

- el bluetooth, esa maravilla azul, que me permite usar mi celu mientras manejo, a modo de manos libres es solo una utopía, ya que nunca termina de "conectar".

Seamos realistas y menos boludos, no nos dejemos encandilar por juguetes que en vez de solucionarnos las comunicaciones, las convierten en una autentica pesadilla. Volvamos a lo nuestro, aquellos simpáticos mamotretos naranjas llamados "teléfonos públicos" que funcionaban a "cospeles", uno en cada esquina y santo remedio para mi.




martes, 9 de abril de 2013

QUE TE GARUE FINITO


Esta frase es la que se podía leer entre lineas por parte de los operadores de Edesur, luego de la tormenta que el martes pasado dejo sin luz gran parte del oeste y norte de la ciudad. El 08003333787 se convirtió primero en una linea de informe por falta de suministro, mas tarde en receptor de los mas variados improperios para terminar solo en atención al posible suicida.

Mi casa,como muchas de la zona, se vio afectada con el suministro de energía eléctrica. Uno puede entender que con semejante diluvio haya algún que otro corte, mas que nada por seguridad debido a que muchas casas se convirtieron en galochas.

En mi caso, ya acostumbrada a estos menesteres, sucedió así: La Joya me despertó a las 4:45 con el famoso llamado de alerta: “gorda, llueve, está entrando agua, no hay luz,” acompañado de fuerte sacudón para reaccionar rápido.

Como es rutina, por desgracia, a medida que bajaba las escaleras, puteaba en varios idiomas y me apresuraba a recordar donde estaban mis gatitos, los baldes y el secador. Por suerte esta vez no fue tanto, a oscuras ubique a la Joya en un sillòn (para que no moleste) mientras se lamentaba de que el agua entraba a borbotones en su estudio (único ambiente alfombrado) y lleve a los gatitos a la habitacion de las chancletas. Rápidamente saque lo que pude, coloque toallones para absorber lo mas posible y comencè a sacar agua.

Para el mediodía ya todo estaba seco (menos la alfombra), pero no había luz, ni colegios, ni teléfonos, ni ningún tipo de información real sobre la situación en esta zona.
Para la tarde los llamados al 0800 EDESUR; solo decían que estaban trabajando y daban un numero de reclamo, las compras del día se redujeron a velas, fósforos y algunas pilas.
Pasamos la noche a oscuras y sin novedad.

El segundo día ya no había velas en los comercios, pude conseguir, con cotización oro, pilas para la radio, al menos así podía saber que estaba ocurriendo.
Segunda noche a oscuras y sin novedad.

El tercer día, ya bastante calentita pedí explicaciones al 0800EDESUR, ahí me di cuenta que como autómatas, los operadores tienen un speech, del cual no se mueven, y cuando uno les pregunta algo que no saben, como por ejemplo: "cuando viene la luz?" contestan con voz solemne,”esa información no se la podemos dar”, ese día comencé a descargar bronca con estos pobres infelices que cuando uno putea de mas dicen: “sra mantenga las formas”.  Ya atesoraba 10 números de reclamos.
Los celulares los cargábamos en los bares o en casa de amigos que si tenían luz, como único medio de comunicación. La chancleta chica tuvo clases. La del medio no. La mayor se fue a trabajar alumbrando su camino con una linterna.
Ese día las compras fueron dos kilos de parafina y 3 metros de mechas: pase la tarde haciendo velas.
Tercera noche a oscuras y sin novedad.

Para el cuarto día el mal humor marcaba arrugas en mi frente, pero una chispa de alegría surgió cuando en pleno centro comercial apareció de la nada un enorme grupo elecgtrógeno del tamaño de un acoplado de camión, pensé que por fin, aunque sea provisorio, tendría algo de luz, y una vocecita interior me decía: "viste no están solos y desamparados, hay gente que se ocupa de ustedes". Durante la tarde trabajaron en la caja justo donde habían puesto el esperpento electrógeno, los operarios de impecable mameluco azul subían y bajan a la caja de la vereda. La cosa no pintaba bien, solo una frase hizo estallar al barrio: “No se puede arreglar” y se fueron sin mas que hacer. A la noche en esa misma esquina nos atrincheramos detrás de fogatas y con las ya conocidas cacerolas nos hicimos escuchar, pero nadie nos escucho, solo tres móviles de la policía custodiaban el gigante estacionado a modo de carro de feria. No inspirámos miedo, respeto ni lástima.
Cuarta noche a oscuras y sin novedad.

El quinto día voy a Easy a intentar comprar linternas, velas o algún farolito de gas butano, pero todo estaba agotado o roto o faltaban las piezas, regresé con las manos vacías y mucha bronca, ya habíamos notado la presencia de “gente extraña” mirando el movimiento de las casas, aproveche y me fui a la comisaria para solicitar presencia policial en la zona, eramos cuatro o seis cuadras muy oscuras y durante todos los días anteriores no habíamos visto ni a la federal ni a la metropolitana, estábamos solos. Escucharon mi reclamo y yo el de ellos (no tenemos móviles), suplique: “aunque sea pasen cada hora, hay gente extraña en el barrio”. A la noche participe de otro cacerolazo, cortamos calles incendiamos todos los restos de podas que encontramos, y abollamos gran parte de los enceres de cocina, nadie vino, ni la policía, ni los bomberos, incluso, vecinos me contaron que llamaron a radios y canales, pero nada. Pensé que tal vez por ser de clase media somos predecibles y nos consideran inofensivos por estar en franca extinción.

Vimos pasar, a la hora un movíl pero se dirigía a otro lado, en ese mismo momento nos llegaba un mensaje de texto que decìa: “intentaron entrar a robar al lado de tu casa”, corrimos a ver que pasaba, la gente extraña, que ya habíamos visto, quiso violentar una casa, por suerte sin éxito.
Quinta noche a oscuras y sin novedad, hicimos vigilia, nadie durmió, tuvimos miedo, nos sentimos solos, desprotegidos. Somos clase media a nadie le importamos.

Sexto día hora 4:45 se prenden todas las luces, el milagro se había producido, pero la alegría solo duro una hora. Colegio para una, la otra seguía de feriado, la mayor a trabajar con linterna en mano. A las 8 regresó y hasta ahora no se corto. Volvió como se fue, sin decir nada, sin dar una explicación, sin asumir ninguna responsabilidad. Para EDESUR esto solo fue un desliz.

Somos clase media, nosotros mismos tendremos que asumir los costos de las reparaciones, tratar de recuperar la mercadería que del freezer fue a la basura, reponer los electrodomésticos que se “quemaron” con las idas y vueltas de la luz, pero también somos los que pagamos los impuestos por que sino nos cortan los servicios y no nos “colgamos de ningún cable”, los que nos bancamos los cortes y piquetes, los que tenemos que reparar nuestros vehículos por tragarnos los enormes baches de las calles, los que viajamos como ganado en el transporte publico. Somos el blanco fácil a los robos violentos y a las muertes sin sentido

Nosotros somos clase media, ya ni la policía nos considera dignos de protección.

martes, 12 de marzo de 2013

QUE HACER CUANDO LOS CHICOS CRECEN

Algunas mujeres cuando sus hijos crecen y ya se deja de escuchar el famosos: "maaaa me ayudas", nos sentimos como perdidas en un mar de dudas y por que no, desolación, de pronto el tiempo se hace chicle en nuestras manos, se terminan las corridas, las tardes de tareas escolares, y aunque el "ma, me llevás" aún se escucha, ya no es como antes, ahora se arreglan solos, descubrieron que con la  "SUBE" van a todas partes.

Y empezamos a deambular por la casa como loca en neuro-psiquiátrico, sin saber, al principio, que esta pasando, con dudas que rebotan en la cabeza como: "y ahora que hago?".

Luego, como luz al final del túnel, las ideas se aclaran, recobramos la calma y todo comienzan a fluir, y aparecen las ganas de retomar la carrera abandonada, buscar un trabajo de medio tiempo o de tiempo completo, desempolvar el título universitario y ejercer la profesión, tomar clases de gimnasia, yoga, tai chi, dar largas caminatas para evitar que la falta de "corridas" nos haga ver gorditas frente al espejo, viajar de aqui para alla y en cualquier época del año, buscarse un amante, por que no? si total lo que importa es llenar ese tiempo que flota en el aire, y sentirse útil. hay tantas cosas que siempre quisimos hacer, pero los hijos demandan, el tiempo pasa y los deseos se archivan.

A mi se me dio por lo "artesanal" ya te conté que me hice el "limoncello" y tambien un "narancello" como para que el invierno no me sorprenda con la bodeguita vacía. Hice velas de todos los colores y tamaños, por que a la Joya le gustan, empecé a juguetear con la maquina de coser haciendo cosas pequeñas para adornar las habitaciones de las chancletas,



 y cuando la maquina de coser descansaba le daba la "nudo esmirna" haciendo las alfombras de totora,




y enlazando cuadraditos de cuero con crochet. Y mi loca cabeza sigue pensando: "y ahora que mas....?" pero como no confío en ella por que la guacha se dispersa, me compre una libretita y voy anotando todas las cosas que quiero hacer, me mantengo ocupada en algo que me encanta, las manos todavía están un poco fuera de punto, pero ya se pondrán a tono.

viernes, 8 de marzo de 2013

HACER LO CORRECTO?


Viejas enseñanzas nos dicen que debemos hacer lo correcto, debemos ser honestos, que hacer el bien “hace bien” al espíritu, al corazón, y nos hace sentir plenos como humanos.

El día domingo en la puerta de casa encontramos, con mi esposo, un gatito hermoso sin identificación, nos dio mucha pena verlo en la calle expuesto a infinidad de peligros. Lo llamamos y se nos acercó confiado, lo que me demostró que pertenecía a un hogar.

Mientras mirábamos a un lado y al otro a ver si alguien lo buscaba, el simpático gatito entro con toda la confianza del mundo a mi casa, como si la conociera. En menos de una hora nos había comprado a todos los integrantes de la familia. Tristín y Salem (mis gatos) estaban desconcertados, y las presentaciones fueron a puro gruñido con lomo erizado.

El día lunes a primera hora puse manos a la obra, recorrí el barrio pegando fotocopias con fotos del minino y los datos de contacto para lograr un pronto regreso a casa, luego de la “aventura”. Hable con los vecinos, pensando que tal vez alguien lo podría reconocer.

Pasó el lunes, el martes, el miércoles, los tres gatos ya estaban sociabilizando, incluso hasta nos animamos a ponerle de nombre"Igor" al recién llegado, habíamos resuelto que si para el día sábado no aparecía el dueño haríamos una visita a la veterinaria para que le practicaran una revisión completa.

En la familia se comenzaron a escuchar comentarios como: “que bueno sería que se quede”, “ya se acostumbro a nosotros” o el típico “es tan buenito”. Pero yo pensaba que en algún lugar alguien lo estaba buscando, que tal vez había personas muy tristes imaginando que algo terrible le había sucedido.

Hoy, jueves, hace unas horas no más, tocó el timbre una vecina con la que yo había hablado, me esperaba en la puerta con la dueña del “pequeño Igor”, una señora con dos nenas chiquitas que se apuró a decir “hace tres días que lo busco”… “lo que pasa es que me sigue y después no sabe volver”, sus palabras sonaron toscas y un poco rudas, cuando entré a buscar a Igor para entregárselo le gritó de manera tan irrespetuosa a sus hijitas, que en dos segundo pensé mil cosas, una de ellas fue: "si trata así a sus hijas como tratara al gatito” y también pensé: “ no se lo doy nada”,  Pero la señora se oía temperamental y yo no tenía intensión de desatar un pleito con una persona que tiene tatuajes azules en los nudillos.

Asi que entregue a Igor a su dueña, le sugerí amablemente que le coloque un collar con chapita identificatoria y pregunté cual era el nombre, me contestó: “no tiene nombre” y sin mas vueltas y mucho menos un gracias por todo se marchó, con esa belleza blanca y amarilla entre los brazos.

Hacer lo correcto, a veces no da los mejores resultados, me siento terriblemente triste, y un sentimiento egoísta me invadió que machaca en mi cabeza la frase: en casa hubiese estado mejor.