domingo, 19 de junio de 2011

lunes, 13 de junio de 2011

CHOFER... CHOFER

Ya a mitad de semana, se asomaba un sábado movido. Las chancletas y la Joya tenían programa y necesitaban que esta mujer del 60 y pico, se calzara el uniforme de chofer.

Las chicas comenzaron a coordinar los cronómetros, ya que cada una tenía sus planes, todo acompañado con el típico “que me pongo”. Mala semana para ordenar placares.
Fue muy placentero para mi ver como la mayor oficiaba de asesora de imagen con las mas chicas, a cambio (obvio nada es gratis) de que la del medio la maquillara.

El sábado a media mañana, vueltita por el centro comercial para comprar alguna pilcha, y para reponer rimmel y delineador.

Al mediodía, teléfono y celulares machacaban los oídos. Por ahí se escuchaba: “dale venite, mi mamá nos lleva. (Epa!!! quien soy la reencarnación de Claudio Levrino en Un Mundo de 20 Asientos?).

La mas chica debía reunirse en casa de una amiga a las 18 hs para “producirse en compañía” antes de partir a un baile organizado por el club del barrio. Empezó a escorchar a las 17,  “ma, me llevas”. La joya aprovechó el aventón, ya que tenía un torneo de su deporte favorito, por suerte y sin protestar, se conformó con acercarlo a alguna parada de bus.

Para cuando regresé a casa, ya estaban listas la del medio y sus amigas para partir a la matiné, mientras la mayor (que tenía un casamiento), todavía daba vueltas de un lado al otro ,"Dale!! Apurate che", le decían. Si bien podría haberse ido sola, me ofrecí a llevarla ya que no es fácil dominar 1,77 mt de altura, cuando se le agregan 10 cm de tacos.

Como por arte de magia todo salió perfecto! Regresé a casa, tranquila y sin apuro, solo por unas horas ya que las menores y un par de amigas esperaban por mi, cual Cenicientas, a las 00Hs. No quise ni asomarme a las habitaciones ya que sabía que me daría un ataque de nervios al ver el estado en que habían quedado.

Cuatro horitas MIAS, que me permitieron ver una peli, mientras avanzaba un tejido comenzado hace mucho tiempo, y llegar al desenlace de un juego de rol, en el que protagonizaba una feroz guerrera capaz de enfrentar a los mas temibles monstruos del inframundo (un vicio que me supera).

Y antes de que la carroza se convirtiera en calabaza, pasé a buscar a todas las princesas, que parecían mas, un manojo de cotorras contando al mismo tiempo los acontecimientos de la noche.

Siempre digo, mis chancletas son mi oxigeno... pero a veces me producen hiperventilación

Que tengas una hermosa semana!



martes, 7 de junio de 2011

GRACIAS VOGUE (ITALIA)

Un agradecimiento mas que sincero, el fotógrafo Steven Meisel, realizó para la revista Vogue de Italia una magnífica producción con modelos de tallas normales, saludables, rellenitas y por supuesto: super femeninas y muy bellas. Una artística forma de decir adiós a las raquíticas modelos de huesos vestidos de piel y miradas perdidas.
Está renaciendo una estética real y accesible, que aleja el fantasma de la anorexia de las mujeres mas jóvenes y hace perder el miedo al espejo.
Noticias de este tipo, ameritan un festejo con postrecito de chocolate, rebosante de calorias....





sábado, 4 de junio de 2011

MODAS PORTEÑAS: CHANGUITOS

Si de algo estoy (y estaré) eternamente agradecida, es de la vuelta remixada de los changuitos.

Hace años, el uso cotidiano del pequeño transporte de carga, estaba destinado a “personas mayores”, categoría a la cual nadie quería pertenecer, hasta que le llegara el turno, y era común vernos salir cargadas hasta las orejas con bolsas del supermercado, mientras las viejecitas nos cedían el paso, haciendo a un lado sus aparatosos changuitos.

Luego aparecieron los famosos “porta equipajes manuales”, estructuras metálicas en forma de L con dos rueditas, que pronto trascendieron las fronteras de aeropuertos y terminales de ómnibus, para invadir no solo las calles, sino también los colegios, y reemplazar las famosas mochilas carrito. Muchas se aventuraron a colocarle, elegantemente, un bolso o una canasta para poder transportar las compras. Pero en cuanto les pusieron ruedas decentes a valijas y bolsos, quedaron out y desaparecieron del mercado masivo.

Y llegaron ellos, e hicieron capote, los nuevos y prácticos changos, que hicieron pedazos las barreras de la edad, no solo son cómodos y resistentes, sino que van a la moda y al gusto del usuario, (y si te da el cuero, por que no, tener mas de uno para combinar con zapatos y cartera).  Los tenés en sobrios colores, con algún detalle en composé, los hay con flores, lunares o rayas, incluso, para las mas osadas en animal print y tonos fluo.

Y de repente, no solo teníamos un exceso en el parque automotor transitando las calles porteñas y aledaños, sino que ahora también están congestionadas las veredas, donde todas competimos por ganarle al semáforo, con estilo y elegancia.

En un sencillo pero emotivo acto, les presento el "Chechumovil", compañero inseparable de mis idas al super.